En una medida que no significará grandes cambios para el contribuyente, se anunció ayer la disolución de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y el traslado de esas funciones a otro organismo, con menor cantidad de empleados, para reducir los gastos operativos.
El anuncio incluye la decisión de dar de baja a 3155 puestos de trabajo de la AFIP, que al decir del vocero presidencial entraron durante la administración de Alberto Fernández.
Para el contribuyente no significa ningún cambio representativo, ya que deberá seguir cumpliendo con todas sus obligaciones.
De acuerdo a la información dada por Adorni y completada luego a través de un comunicado de la Oficina del Presidente, se consignó que las dos dependencias que quedan bajo la Agencia de Regulación y Control Aduanero (ARCA), en la órbita de Misrahi, son la Dirección General Impositiva (DGI), a cargo de Andrés Vazquez, y la Dirección General de Aduanas (DGA), de José Andrés Véliz.
Adorni también agregó que habrá una revisión en los sueldos del personal jerárquico. “Por otro lado, se tomó la decisión de que dejen de cobrar la llamada cuenta de jerarquización que, por este concepto, hoy la titular de la AFIP gana más de 30 millones de pesos por mes y los directores más de 16 millones de pesos por mes. Ahora van a pasar a cobrar, tanto el titular como los directores, sueldos equivalentes o equiparables a los que cobran los ministros y los secretarios de Estado”, destacó el funcionario.










