Puede la escuela técnica ser la promotora de un proceso educativo de calidad que lleve a profundizar procesos de industrialización regionales en calidad y cantidad. La respuesta la brindará el tiempo pero que las escuelas locales están encaminadas a una reforma total es un hecho.
Una reforma total en cuanto a la vinculación institucional en cada entidad y también “puertas afuera”.
El jueves se realizó la “Expo Técnica” en las instalaciones de la Escuela Técnica Nº1 (ex colegio industrial). Y de la misma participó “el industrial”; el Instituto Superior de Formación Técnica Nº 187, el Centro de Formación Profesional 402, “SER” y la Cooperativa Educacional Industrial de Zárate.
Y lo que se vio en los pasillos, en el SUM y en el patio del colegio fueron proyectos innovadores vinculados a la tecnología de vanguardia en impresiones y en robótica, con el valor agregado del reciclado de materiales como parte del aprendizaje.
También tableros eléctricos, una pasteurizadora hecha con un tambor de aceite reciclado, la inoculación de gírgolas, análisis químicos de distintos productores y experiencias con hidroponia.
“Fue un año muy intenso pero contentos porque fue un año de incorporación de tecnología a través del Instituto Nacional de Educación Técnica (INET) y pudimos lograr un buen vínculo con otros institutos locales para definir propuestas educativas según las necesidades zonales”, expresó la directora de la Técnica 1 y del Instituto 187, Alejandra Hutter.
“Nuestra misión como escuela es formar profesionales técnicos con ética y sea racional. Luego ese técnico, si viene una herramienta nueva, la va a poder utilizar pero es clave saber trabajar en equipo, dónde uno está parado, saber escuchar y analizar es lo que una empresa va a reclamar de un profesional. Y hoy vemos en la muestra muchos trabajos, pero detrás de cada uno están estas premisas”, comentó la directora.
Actualmente tienen una matrícula de 1800 jóvenes, en 64 secciones. El “Indu” es una de las escuelas técnicas más grandes de la provincia, y está segunda en la región, luego de la Técnica 1 de Escobar que tiene casi 2 mil alumnos.
Por sus pasillos circulan diariamente cinco mil personas entre nivel secundario y los institutos de formación que allí funcionan. El industrial es muy grande, en todo sentido, como cuna de técnicos locales y también como escuela formadora de alumnos y alumnas. Y hoy está regresando a ser ese colegio reconocido, recordado y que mira hacia el futuro y las nuevas tecnologías sin perder el aspecto del trabajo en equipo y de la realidad de su matrícula, la cual la componen alumnos y alumnas de la periferia local. Los chicos ingresan a los 12 años y tienen la posibilidad de salir a los 20 como técnico, una especialidad y una formación profesional terciaria en algunos de los institutos que funcionan en ese mismo edificio.












