
Los concejales aprobaron, por unanimidad, una ordenanza para prohibir que las personas arrojen colillas de cigarrillos en la vía pública. Se trata de una nueva normativa que deberán cumplir los vecinos en los espacios públicos.
“Quisimos aportar una idea y una propuesta para el orden y la limpieza de la ciudad y así evitar la suciedad en la vía pública. Y luego buscamos evitar la contaminación que generan las colillas respecto al ambiente en general”, explicó Leandro Matilla, presidente del bloque de Unión Por La Patria- Partido Justicialista, quien presentó el proyecto el año pasado.
En la última sesión del 2024, tal expediente se aprobó “sobre tablas” y el Ejecutivo la reglamentó este año, poniendo como fecha simbólica de inicio el 5 de junio, Día Mundial del Ambiente.
En tanto, será el propio Ejecutivo municipal quien deberá proveer de los ceniceros públicos para que los fumadores arrojen las colillas allí y todo se centrará en la subsecretaría de Ambiente municipal como órgano de contralor.
Para ello, el área municipal acudió a la empresa Milpos; quien recicló muchos residuos electrónicos que acercan los vecinos al tanque de agua. Esta firma elaboró, como todos los gabinetes de computadoras de escritorio, ceniceros públicos que se imantan a los postes de hierro para que los fumadores depositen allí las colillas y evitar así, que se arrojen en la vía pública.
Estos ceniceros comenzarán a colocarse en la vía pública y luego serán vaciados y limpiados por personal de limpieza municipal.
Cabe señalar que las colillas de cigarrillos son la mayor causa de basura en el mundo. Contienen todas las sustancias tóxicas concentradas en el filtro y pueden tardar hasta 25 años en degradarse. Cada año se tiran alrededor de 5 trillones de colillas al suelo. Aparte, los cigarrillos mal apagados son una importante causa de incendios tanto forestales como en hogares en todo el mundo. De hecho, en la Ciudad de Buenos Aires los cigarrillos mal apagados representan el 21% de los incendios.








