Al conflictivo final de la interna radical, se suma ahora una situación inédita de esa fuerza política, que no está ajena a los momentos de incertidumbre que viven las demás.
Al filo del vencimiento de los plazos para inscribir alianzas, el radicalismo llegó a un acuerdo con Schiaretti -de la provincia de Córdoba, con Facundo Manes, con Emilio Monzó, con Margarita Stolbizer y algunos intendentes peronistas que no convalidaron la unión del Gobernador Kicillof con Massa y la Cámpora.
El espacio “de centro” que se formó lleva el nombre Somos Buenos Aires y tiene como objetivo manifiesto oponerse la polarización que implica como opción tener, por un lado al peronismo y, por el otro, a LLA y el PRO.
Abrevan en Somos Buenos Aires, intendentes como Julio Zamora (Tigre) y Guillermo Britos (Chivilcoy) y los ex intendentes Juanchi Zabaleta (Hurlingham) y Joaquín De la Torre (San Miguel).
El radicalismo que se encolumna detrás de Maxi Abad, no fue de la partida. La negativa se centró en que no estaban de acuerdo en suscribir una alianza sin puntear definitivamente varios puntos, seguramente referidos a los lugares expectables en las listas, teniendo en cuenta la diversidad de sectores que integran la alianza.
De tal forma, si el sector de Abad no se suma, muchos intendentes referenciados en ese espacio irían a la elección con la tradicional Lista 3 de la UCR.
De todas maneras, sobrevuela la idea del sector de Abad de impugnar judicialmente la incorporación de la UCR al frente Somos Buenos Aires porque de las cuatro firmas necesarias sólo se plasmaron tres sobre el acta final constitutiva.











