Una empresa, a la hora de instalarse en un lugar, reclama energía, vías de comunicación y reglas claras para el sector público con el afán de plantear costos fijos y un esquema de producción bajo cierta previsibilidad que garantice la inversión.
Claro está que la ventaja comparativa de Zárate es la ubicación a la Ruta Panamericana, la Ruta 12, la hidrovía Paraná- Paraguay y el tren de cargas hacia el litoral. Porque el parque industrial existente al norte del Partido es una zona industrial. No tiene las características de Parque ni están dadas las condiciones para que funcione de esta manera.
Pero qué le otorga la ciudadanía de Zárate a una empresa; primero es una licencia social tácita ya que cuando viene una empresa no se realiza una audiencia pública ni se informa sobre el rubro, los detalles ni el impacto ambiental. Viene, compra un predio, se instala y comienza a funcionar.
Por su parte, el municipio le otorga la eximición de los derechos de construcción a la industria por 10 años como parte de su programa de promoción industrial tratado en el Concejo Deliberante.
Pero, en defi nitiva, lo que falta es la energía.
Desde el año 2012, la Cooperativa Eléctrica local viene reclamando al Gobierno nacional, en sus sucesivos signos políticos, la ampliación de la estación transformadora Las Palmas, buscando incorporar 40 Mva de potencia. Con lo cual Zárate está entrando en un terreno nunca antes transitado, el de los márgenes de la capacidad energética.
Las tres estaciones transformadoras más potentes de la ciudad se encuentran al borde de su capacidad, Las Palmas al norte, Zárate en el Centro, y Corcemar al sur.
Hay que aclarar que el Parque Fotovoltaico que se instalará no es parte de una obra de generación industrial sino que se trata de obras de transición energética, de backup y no de obra que acompañen la demanda eléctrica de una ciudad industrial.
Por lo tanto, la Cooperativa Eléctrica se encuentra al límite de sus capacidades por la gran demanda y por la falta de obras nacionales y provinciales que acompañen a esa demanda sostenida en los últimos diez años. De hecho en materia de distribución en media y alta tensión no se han hecho obras en los últimos 25 años.
Cómo hizo Mercedes Benz entonces para poder instalarse garantizando que tendrá energía; preguntó a la Cooperativa Eléctrica si podían abastecerla y la distribuidora le respondió que hasta 3 Mva puede pedir. Entonces la distribuidora local está tendiendo una línea desde la Estación Transformadora Zárate, ubicada en Antártida Argentina y Calle 32 para enviarle energía a la automotriz. De esta manera, tal estación está llegando prácticamente a su límite. Pero para llegar al otro lado de la Ruta 9 deberá construir una tunelera debajo de la Ruta Panamericana y así cruzar en media tensión a la automotriz.
Por su parte, la Estación Transformadora Corcemar, instalada en un predio conjunto a la cementera Holcim, tiene aún capacidad para abastecer a “Mirgor”, la autopartista que se instalará vecina a Toyota y que también plantea radicarse el año entrante.
Pero qué sucederá cuando otras empresas demanden más potencia y la CEZ no pueda encontrar respuestas.
Deberá ampliar su estación transformadora Las Palmas, cosa que viene reclamando al gobierno nacional desde el año 2012 sin encontrar fondos para hacerlo.
El intendente, Marcelo Matzkin, anticipó a finales del 2023, que este año será de muchas inversiones en el Partido ya que han comenzado un intenso programa para que empresas y proyectos industriales se instalen en Zárate. En principio, se trata de inversiones vinculadas a la logística aprovechando la ubicación privilegiada de Zárate en la región y sus vinculaciones comerciales por el Paraná y a través de las rutas nacionales y provinciales que lo atraviesan.
Pero sin energía no se puede producir. Y sin inversiones públicas en asociación con la distribuidora de energía, tampoco. Se puede tener dos centrales nucleares que inyectan un total del 6,5%, de la energía que consume el país y cortes de luz. Se pueden tener ventajas comparativas provenientes de la ubicación del Partido en la puerta del Mercosur pero no tanta energía para acompañar el crecimiento del parque industrial de hoy a cinco años.
Mercedes Benz Camiones y Buses y Mirgor
La actual gestión municipal está muy esperanzada en poder ver a Mercedes Benz abrir sus puertas en nuestro Partido para obtener esa foto política vinculada a la producción industrial y jactarse que la empresa automotriz se radicó en nuestra ciudad bajo su gestión.
Mercedes lo hizo por una cuestión geográfica que abarata sus costos de flete y, además, se encontró con una ventaja comparativa municipal que le perdonó 10 años del millonario impuesto de Seguridad e Higiene.
Lo claro es que no se instaló por el RIGI, el régimen de fomento industrial del gobierno nacional, sino que lo hizo por el enclave geográfico, como la mayoría de las autopartistas que también fortalecen un aspecto logístico.
El municipio celebra que Mercedes Benz generará 450 empleos directos en el marco de la inauguración y puesta en marcha de su planta. Por lo tanto, aspira a cerrar este año y abrir el 2026 con buenas expectativas para el desarrollo industrial local a la par de una agenda productiva poco vigorosa.
En cuanto a la instalación de Mirgor S.A., ya se trata de una inversión industrial que se mezcla con la política.
Se trata, en rigor, de una empresa argentina que se dedica a la producción de electrónica y autopartes, diseño y ejecución de proyectos de ingeniería y sistemas, gestión de canales comerciales y actividades de venta minorista y, desde 2018, al sector agropecuario.
Tiene su sede administrativa en CABA y sitios industriales en Río Grande, Garín, Bolívar y Baradero, donde Mirgor invierte actualmente u$s 71 millones en una nueva fábrica de autopartes llamada Ontec. Será una fábrica de piezas especiales de apariencia para abastecer, inicialmente, a Toyota, automotriz de la que la empresa fueguina es socio tecnológico local, con perspectivas de hacerlo más adelante con otras terminales locales y del exterior.
Mirgor es socio de marcas internacionales como Samsung, Toyota, Ford, Fiat, General Motors, Mercedes-Benz, Volkswagen y Volvo.
En 2023 se encuentra entre las 100 empresas argentinas de mayor exportación, con ganancias de 2000 millones de dólares. Pero el dato más interesante, y vinculado a la política, es que pertenece a la familia Caputo. El CEO es Nicolás y Luis, su primo, es el ministro de Economía de Javier Milei.
El intendente Matzkin ya ha participado de una cena de camaradería junto a representantes de la firma y funcionarios del gobierno y la fundación filantrópica de la firma está realizando acciones en el Partido vinculadas a la tecnología y la educación.











