Inicio Actualidad La Voz entrevistó al CEO de Grupo E2, Adrian Saraco

La Voz entrevistó al CEO de Grupo E2, Adrian Saraco

¿Qué lugar ocupa hoy Los Cardales dentro del corredor norte en materia de crecimiento urbano?
El corredor de la ruta 4, que va desde Panamericana km 60 hasta el pueblo de Los Cardales se consolidó como una alternativa real para quienes buscan salir de los grandes centros urbanos sin perder conectividad. En los últimos años, la zona ganó relevancia por la llegada de nuevas familias, la mejora en la infraestructura vial y la aparición de proyectos que promueven un modelo de vida más equilibrado. La región ya no es vista como “periférica”, sino como parte de un corredor en expansión donde distintos municipios empiezan a integrarse de manera más orgánica.

¿Qué tipo de desarrollos son los que hoy demanda la gente que elige radicarse en esta área?
Se percibe una clara preferencia por espacios que combinen vivienda, naturaleza y cercanía a servicios esenciales. La gente busca seguridad, tranquilidad y un entorno donde el día a día sea más simple. En paralelo, hay una demanda creciente por propuestas que incorporen infraestructura educativa y comercial, evitando la necesidad de trasladarse grandes distancias. La calidad de vida pasó a ser un factor decisivo.

Se habla mucho de la importancia del “urbanismo integrado”. ¿Qué significa esto aplicado a proyectos locales?
Implica pensar en desarrollos que dialoguen con su entorno, que no funcionen como “islas” sino como parte del tejido social existente. Incluye desde la planificación de espacios verdes hasta la integración con instituciones educativas, comercios y servicios que ya forman parte de la comunidad. La idea es que cada proyecto aporte valor, dinamice la actividad local y, al mismo tiempo, conserve la identidad del lugar.

¿Cómo incide la presencia de escuelas y servicios en la decisión de quienes se trasladan al corredor?
Tiene un impacto directo. Las familias priorizan entornos donde sus hijos puedan formarse cerca de casa y donde el día a día esté resuelto en distancias cortas. La oferta educativa que hoy tiene la zona es uno de los factores que impulsó su crecimiento. Lo que vemos es que, cuando estos elementos están presentes, los desarrollos tienden a atraer perfiles más diversos y a consolidarse más rápido.

En términos de planificación, ¿cuáles son los desafíos que presenta una región en expansión como esta?
El principal reto es anticiparse al crecimiento. Cuando una zona empieza a atraer población, la infraestructura debe acompañar: accesos, movilidad interna, servicios básicos, equipamiento público. Si se planifica con una mirada de largo plazo, la expansión es ordenada. Si no, aparecen tensiones que después son más difíciles de resolver. El equilibrio entre desarrollo y preservación también es clave.

¿Cómo está cambiando el vínculo entre desarrolladores y comunidades locales?
Existe una demanda social más fuerte hacia procesos transparentes y proyectos que tengan un impacto positivo. Hoy se valora que un desarrollo genere empleo local, mejore la infraestructura o aporte espacios de uso común. Esta evolución obliga a trabajar con mayor escucha y a construir relaciones más colaborativas con los vecinos y actores de la zona.

¿Qué perspectivas ves para el corredor Zárate-Campana-Cardales en los próximos años?
Todo indica que seguirá creciendo, pero de manera más diversificada. No sólo por la oferta residencial, sino también por la llegada de nuevos servicios, propuestas educativas y actividades recreativas. Si los municipios y el sector privado mantienen una mirada coordinada, la región puede consolidarse como un polo atractivo y sostenible a largo plazo.

¿Qué rol pueden jugar los desarrollos de nueva generación en ese escenario?
Pueden marcar una diferencia si logran adaptarse a las necesidades reales de quienes buscan un nuevo lugar para vivir. No se trata solo de ofrecer metros cuadrados, sino de generar entornos que acompañen la vida cotidiana, que promuevan comunidad y que estén preparados para los cambios que vienen en movilidad, energía y servicios. El desafío es construir hoy los espacios que la gente va a necesitar mañana.