La incorporación de Toncovich, de la UCR, al gabinete municipal disparó críticas de parte de afiliados a ese partido centenario, que no sólo no avalaron la decisión del ex edil, por considerarla personalista, oportunista y por apartarse de los principios que conforman el ideario radical sino que lo cuestionaron abiertamente.
En la nota publicada ayer informábamos de esto. Marisa Núñez, afiliada al partido desde hace décadas, fue entrevistada por este medio, y al requerirle opinión puntual sobre el tema, aprovechó para despacharse en contra de la conducción de María Elena Gallea.
Manifestó estar desilusionada y decepcionada, por las decisiones de la conducción partidaria.
LA VOZ: Qué opina hoy el afiliado radical de a pie, de la relación entre el partido y el gobierno municipal?
MARISA NUÑEZ. “Bueno, te lo digo, la relación entre la Unión Cívica Radical y Gobierno Municipal es totalmente personal. Ganar una interna en el partido no quiere decir que vos puedas hacer lo que quieras. Hay una carta orgánica a la cual se debe respetar. Primer paso. Segundo, no se acata, tampoco se hace lo que se debe hacer, que son los plenarios, como corresponde, y pedirle la opinión al militante, al afiliado, cómo se debe votar en una sesión, qué les parece si votar en contra o a favor. Eso tampoco se hace, hace mucho tiempo, no es de ahora. Pero tomando lo que se decía en la interna de la Unión Cívica Radical, que iban a ser distintos, que iban a ser mejores que las gestiones anteriores, a pesar de que fueron parte de las gestiones anteriores, no ha cambiado nada, absolutamente. Es un autoritarismo, se hace lo que yo digo y nada más. No se escucha la minoría, no se escucha el afiliado. No tanto la minoría, sino el afiliado. El afiliado no se convoca, entonces cuando voten en un partido totalmente cerrado y hago lo que quiero, estos son los resultados. Lo de Toncovich es meramente personal, es algo que la señora Gallea lo ha tomado como personal y bueno, son esos arreglos espurios,…y es así.” y continuó diciendo “Eso por un lado, y es más largo de explicar, el que conoce la Unión Cívica Radical por dentro sabe cómo se maneja y cómo se debe manejar. Por eso Illia decía, justamente Illia decía, que no le tenía miedo al de afuera que lo quería comprar, sino a los de adentro que los querían vender. Eso por un lado.
“LA VOZ: Qué opinión te merece la incorporación de Toncovich al gabinete?
Lo puntual de Tonkovich en el gabinete te lo demuestra, que son decisiones meramente personales. Nunca se dijo en el comité que si se autorizaba o no a Toncovich a integrar el gabinete, porque se debe, como afiliado, pedir permiso y discutir en una asamblea o en un plenario la convocatoria, si es necesario o conveniente o no. Ahí te da la pauta, que es meramente personal. Por eso hay muchos afiliados que al partido no se arriman. Por eso a la Unión Cívica Radical se le puso el mote de que “por un cargo”, que todos van por un cargo. No todos, yo no me incluyo en ese parámetro, en ese paraguas, pero bueno, es lo que hay hoy. Yo no estoy participando y como yo muchos, porque no nos sentimos identificados con la Unión Cívica que yo conocí, con la que me crié y esta UCR de hoy. Tengo 42 años de afiliada, desde que se inició la democracia, así que te puedo dar una idea, que estoy en las antípodas de estos manejos. Por eso me he alejado muchas veces, pero cuando me enojo o no estoy de acuerdo yo me voy a mi casa: No armo ningún ateneo, no armo ningún kiosco para negociar nada. Yo me voy a mi casa. Si no estoy dentro de la Unión Cívica Radical, me voy a mi casa. Pero hay muchos, muchísimos militantes que están en la misma situación. Al militante se lo va a buscar, al afiliado se lo va a buscar solamente cuando hay una interna. Van y le golpean la puerta, pero no le golpean la puerta para preguntarle qué votamos, a favor o en contra del aumento de los impuestos o de si tal o cual dirigente se va del HCD al Ejecutivo.” Y siguió diciendo “Por ejemplo, ¿sabés cómo los denomino yo? Gatitos chinos. ¿Viste el gatito chino que levanta la mano, la sube y la baja permanentemente? Bueno, es eso. Esa es la representación que tiene hoy la Unión Cívica Radical. Tenía dos gatitos chinos sentados en las bancas y bueno, ese es el resultado que tenés. No hay otra cosa acá. Son pura y meramente personales los arreglos. No hay un respaldo del afiliado radical atrás de todas estas decisiones que se están tomando. Es vergonzoso. Es muy vergonzoso lo que está pasando. Y muy mentiroso. Son muy, muy mentirosos. Porque no es lo que se dice, no es lo que se ve. Son muy mentirosos”, finalizó la histórica militante radical Marisa Núñez.













