Por Sergio Robles
Al costado de las vías del Ferrocarril Mitre y Avenida Rivadavia y casi perdida de la vista de los transeúntes existe un bello edificio de líneas sobrias representativo de una época y con mucha historia, que supo albergar las antiguas instalaciones administrativas de la Cooperativa Eléctrica de Zárate y su usina.
La Cooperativa surgió como resultado de la larga lucha iniciada en 1935 por un grupo de personas procedentes de distintas posiciones políticas y sociales y con el apoyo de la comunidad local para enfrentar las tarifas abusivas del trust que ejercían las compañías de electricidad en nuestro país (CESA). Entre aquellos pioneros se encontraban Antonio S. Gallesio, Juan Demestri, Rafael Roldán Vergés, Israel Marajovsky, Francisco Franceschi, Héctor Calderoni, Reyes Quintana, Marcelo C. Rodríguez, Francisco Terpìn, Manuel J. Expósito, Américo van den Ryn, Francisco Milesi, José Massoni, Juan B. Remondino, Antonio Gassó, Ireneo Castex Blanco, José María Guerci, Horacio Pérez de la Torre, Feliciano Sierro y Antonio Mazas.
Tras su puesta en funcionamiento, el siguiente desafío fue la construcción de un edificio propio. En junio de 1940, la asamblea autorizó su construcción asignando la tarea a la Cooperativa de construcción “La Edilicia” de la ciudad de Pergamino.
El gran edificio fue proyectado para albergar una parte técnica (sala de máquinas y bombas, entrepiso para sala de contraste y arreglo de medidores, depósito de materiales y los transformadores para servicio interno de la usina, salas de personas, depósito de combustible, tanque para consumo diario, y la torre de refrigeración y otro sector correspondiente a administración, con oficinas y salas de reunión y dependencias de servicio con una superficie techada de 647 metros cuadrados.
La piedra fundamental se colocó el 30 de junio de 1940 y la inauguración se realizó casi un año después, el 25 de mayo de 1941. La crónica periodística de la época nos informa que se realizó un asado para 500 personas y se hizo entrega de medallas de reconocimiento a Nicolás Rossi, Enrique Repetto, Anselmo Sadova, Francisco Scalmazzini y Luis Di Paolo, por ser quienes hicieron la mayor cantidad de asociados.
En una parte de la ceremonia hizo uso de la palabra el dirigente socialista Mario Bravo quien dijo, entre otras cosas: Nadie puede imaginar, al contemplar este edifi cio ya terminado la cantidad de esfuerzos anónimos acumulados y el fervor que ha movido y guiado a los militantes de la cooperativa. Obra levantada para la emancipación del pueblo-reúne todo lo que tiene de más noble la personalidad del hombre que es el sentido de la solidaridad. No es la obra que haya nacido al calor pasajero de una doctrina; es la obra nacida sin doctrina, como ineludible consecuencia de una necesidad social. Esa necesario suprimir la tiranía de precios en los servicios públicos de electricidad y el público encontró en la asociación cooperativa el instrumento preciso y eficiente.












