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ANALISIS: Matilla ganó la interna del PJ en Zárate

El actual presidente del Partido Justicialista de Zárate, Leandro Matilla, se impuso con claridad con el 57% de los votos en la interna del peronismo local frente a la lista impulsada por Sergio Berni y Agustina Propatto.
En el marco de una jornada electoral que se desarrolló con normalidad y transparencia, la lista encabezada por Matilla logró una victoria contundente en las 3 escuelas habilitadas para votar en Zárate y Lima.
El resultado marca además un dato político relevante: Matilla ganó en Lima por 127 a 118.
Con este triunfo, Matilla consolida su liderazgo dentro del peronismo local y queda fortalecido de cara al proceso político que proyecta la recuperación del distrito en 2027. El resultado se suma a otro antecedente reciente: en septiembre pasado el espacio que conduce Matilla se impuso por 8 puntos en las elecciones de la Provincia de Buenos Aires, diferencia que no se registraba en la ciudad desde hacía más de dos décadas.
Tras conocerse los resultados, Matilla agradeció el acompañamiento de los afiliados y convocó a todos los sectores del peronismo a trabajar en conjunto.
“Quiero agradecer profundamente a cada compañero y compañera que participó de esta elección. Después de una campaña fuerte, directa y con mucho debate, las urnas hablaron y dieron un mensaje claro: sigamos trabajando para recuperar Zárate en 2027”, expresó.
El dirigente también remarcó la necesidad de construir unidad hacia adelante:
“Ahora es momento de convocar a todos los sectores del peronismo a trabajar juntos. Nuestro objetivo es claro: volver a poner a Zárate en un camino de desarrollo y justicia social”.
La interna del PJ dejó así un escenario político definido: Matilla emerge como la principal referencia del peronismo local y comienza a proyectar su construcción política con la mirada puesta en las elecciones de 2027.

El verdadero ganador: la antipatía del afiliado

La reciente elección interna del Partido Justicialista en Zárate dejó un dato que sobresale por encima de cualquier nombre propio: la escasa participación más allá del triunfo ajustado de Leandro Matilla con el 57% a un 42% de Ana Almirón.
Con apenas 1.865 afiliados votando en todo el distrito, y solo 245 en Lima, el resultado expone más que una disputa interna: muestra el profundo desinterés del afiliado peronista en una instancia que, históricamente, supo movilizar miles de militantes.
El dato resulta particularmente significativo si se lo pone en contexto. El peronismo zarateño es un partido con larga tradición política, territorial y sindical, que durante décadas tuvo internas vibrantes, con fuerte presencia militante en las urnas. Esta vez, sin embargo, el principal protagonista fue el ausentismo.
Un resultado sin ganador político claro
Aunque formalmente haya una lista ganadora, lo cierto es que ningún dirigente emerge fortalecido de esta elección.
La baja concurrencia impide hablar de un liderazgo consolidado o de una legitimidad contundente dentro del peronismo local. Con menos de dos mil votos en un padrón históricamente mucho más amplio, el resultado queda lejos de catapultar a un referente con volumen político real.
En términos estrictamente políticos, el balance es claro: no hubo un triunfo que marque un nuevo liderazgo en el PJ de Zárate.
El rol prescindente del municipio
Otro elemento que distintos actores políticos señalan es la actitud prescindente del municipio durante el proceso.
En lugar de involucrarse en una disputa interna que pudiera generar mayor movilización, el gobierno local pareció apostar a un escenario de baja participación, donde la interna quedara circunscripta a los núcleos más reducidos de cada sector.
En ese contexto, la escasa concurrencia terminó favoreciendo al oficialismo municipal, ya que la elección no generó un liderazgo opositor fuerte ni una estructura política revitalizada dentro del peronismo local.
El contraste con Lima
El caso de Lima agrega otro dato llamativo.
En la reciente elección de delegados, dirigentes como Rojas y Borchez lograron más votos individuales que los obtenidos por los candidatos peronistas en esta interna dentro de esa misma localidad.
El contraste ilustra con claridad el fenómeno:cuando hay competencia real y una disputa que moviliza al electorado, la participación aparece. En esta interna del PJ, en cambio, predominó el desinterés del afiliado.
Un mensaje de la base peronista
Más allá de las lecturas tácticas, el dato político central parece ser otro:
La baja participación funciona como una señal de la base peronista hacia su dirigencia.
No hubo entusiasmo, ni clima de interna, ni sensación de que se estuviera definiendo el rumbo del espacio. Y cuando eso ocurre en un partido con la historia del justicialismo en Zárate, el mensaje no pasa desapercibido.
Por eso, si hubiera que resumir el resultado de la jornada en una frase, muchos coinciden en que el verdadero ganador de la interna no fue ninguna lista.
El ganador fue la antipatía del afiliado, que decidió no ir a votar.