Lo que cabría preguntarse es si el resultado de la interna del domingo pasado cierra los problemas internos del justicialismo local, los pone en espera o los profundiza.
Esta es la pregunta que se hacen “los de afuera”, al decir del Martín Fierro, de José Hernández; ya que todo el espectro político zarateño debe estar afilando los cubiertos, pensando en como hacer para devorar a este tradicional partido.
La escasez de participación es un indicio de la profunda crisis que atraviesa el PJ, común a otros partidos, desde la derrota electoral de 2023. Pareciera que fue un cabezazo como el que propinaron al legislador en Tucumán, el que tiró a partidos tradicionales al piso, del que cuesta que se levanten.
A ello se suma la pérdida de poder en el Congreso, fugas en bloques legislativos nacionales y una disputa de liderazgo entre el kirchnerismo y sectores renovadores o gobernadores.
Tampoco es ajeno a todo esto la falta de un proyecto claro, sobre todo ante la aparición de una nueva forma de hacer política, en televisión y en las redes, que han debilitado su estructura.
A nivel provincial, el movimiento que se había generado en apoyo del gobernador Kicillof, logró unificar las listas en gran cantidad de distritos de la Provincia. En Zárate y en otros 15, ello no fue posible y fueron a internas reflejando en cada uno de esos casos, los enfrentamientos internos entre líderes políticos fuertes que no participaron, por si, en esta elección.
Resulta indiscutible la existencia de un enfrentamiento o desacuerdo político entre el eje Furlan, por un lado y Berni. Propato, por el otro. La magnitud de estas figuras, en el sistema planetario del PJ, debe tornar difícil -imposible- lograr un alineamiento de planetas, es decir, obtener en sentido astronómico, que estos cuerpos celestes se agrupen en una pequeña zona del cielo político y que coincidan para que ocurra algo extraordinario.
La primera pregunta es, el triunfo de Matilla, alcanzará para obtener el resultado aspiracional de “enamorar” a todos? O se irá, invariablemente hacia un choque de planetas?
Si se analiza la política zarateña desde La Plata o desde Buenos Aires, los referentes que se encuentran ubicados en los peldaños políticos más elevados de esos distritos, cinturean y no desechan a ninguna de las figuras que en nuestro distrito mantienen un matrimonio sin comunicación. Y las reconocen con creces.
Así, Agustina Propato es miembro del Partido Justicialista, además de Diputada Nacional. Sergio Berni, es Senador provincial y Presidente del Bloque del PJ, en ese cuerpo. Y Abel Furlan, Secretario General de la UOM.
La otra pregunta que cabe hacerse, a nivel local, es si es posible partiendo del resultado del 15 de marzo pasado, conformar una posición unificada contra el gobierno de Matzkin, con los antecedentes expuestos. No estamos en épocas en que gobernaba Duhalde, férreamente la Provincia de Buenos Aires, ni menos, en la que Morano era la figura indiscutida del peronismo en nuestra Ciudad, en la que su liderazgo estaba fuera de discusión, para propios y extraños.
Entonces, se preguntarán los líderes partidarios que hacer para resolver la crisis de identidad o mejor dicho, sirve para salir de la crisis aplicar las mismas recetas partidarias que se han venido usando hasta ahora? En un contexto en el que resulta evidente la incorporación al gabinete municipal de figuras que antes participaban de su espacio sin que nadie pareciera preguntarse porque se fueron? .
A qué herramientas echará mano Matilla para enfrentar el desafío de reorganizar el partido y encolumnarlo detrás de si, desde una presidencia del Concejo Deliberante. Su perfil pasará a ser confrontativo con el oficialismo y recibir como crítica que perjudica la gobernabilidad? O corre el riesgo de exhibir una presidencia acuerdista y recibir las críticas que se le hicieron al PJ cuando gobernaba Osvaldo Cáffaro.
Esto viene a cuento por cuanto Matilla dijo que “Lo que se gana son responsabilidades” y llamó ayer ante LA VOZ a “enamorar nuevamente a los afiliados” de esa fuerza política primero, pero también “a todos los vecinos del distrito”, para así demostrar que “esta elección interna sirvió para generar un justicialismo que ponga proa hacia 2027 (elección municipal), de manera trascendente y convocante”.
Su ampulosa declaración fue observada con descalificaciones de quienes la consideraron excesivamente voluntarista. Sobre todo, por el escaso número de votantes en un partido que hace gala de la movilización, y que el domingo, el movimiento tranquilo, las pocas escuelas en las que se votó, hacían parecer que todos estaban haciendo “la plancha”.
. En un padrón como el del distrito de Zárate, la convocatoria del domingo fue paupérrima. Si bien hablamos con dirigentes del espacio ganador y compararon con otras internas, haciendo ver el aumento del número de afiliados en esta última, no puede dejar de considerarse los cambios que ha habido en la forma de hacer política, así como que antes los liderazgos locales no tenían la dimensión de los de hoy en día. Lo que hace todavía que llame la atención, aún más-
Sin embargo, la sensación “extramuros” no fue precisamente esa. En primer lugar, los sentimientos de Matilla no parecieran ser compartidos por “la calle”, ya que en una un escenario con menos de 2000 votantes, el componente sindical (UOM y UOCRA) incidieron en el resultado final.
LA VOZ preguntó al concejal Matilla sobre la agenda programática de esa fuerza colectiva en la carrera hacia el municipio, y el directivo pejotista anticipó que “habrá que armar equipos, convocando a todos” y que el lugar de trabajo “debe ser el Partido Justicialista y con lealtades recíprocas”. “Hay que prepararse para cada uno de los pasos, porque el peronismo quiere gobernar en 2027: esa es una demanda de los afiliados y no una demanda personal”, clarificó Matilla.
“Y si queremos ganar en 2027, Zárate no está fácil. Las demandas son muchas (estructurales) y habrá que satisfacerlas con grandes equipos. Por eso habrá que formarlos, mostrarlos y convencer al electorado”, exclamó.
“Habrá que dar espacios y discusiones, siendo humildes —mucho más humildes cuando se gana—, con generosidad, diciendo lo que nos pasa y avanzar con hechos de justicia social”, sostuvo el doctor. Matilla.
La realidad que al distrito le impone la política económica nacional es preocupante a futuro. En un contexto de desindustrialización y de cambio de paradigma económico, y con los antecedentes de crisis que cada tanto sufre nuestro país, cada vez menos estamos para experimentos por lo que es de esperar que los partidos tradicionales, que han sabido contener la democracia en tiempos difíciles, lo puedan volver a hacer, a nivel nacional, provincial y por supuesto, local.









