En el marco del Mes de la Mujer, el Comité de la Unión Cívica Radical local fue escenario de un emotivo encuentro en el que se reconoció a mujeres radicales que, a lo largo de los años, han dejado una huella profunda en la comunidad a través de la educación. De esta manera, se dio inicio al ciclo anual Reconocimiento Florentina Gómez Miranda.
La actividad, encabezada por la presidenta del Comité, María Elena Gallea, reunió a militantes, vecinos y referentes del espacio en una jornada cargada de reconocimiento, memoria y compromiso con los valores históricos del radicalismo.
Durante su discurso, Gallea destacó la importancia de poner en valor el trabajo —muchas veces silencioso— de mujeres que, desde distintos lugares, han contribuido a transformar la realidad cotidiana a través de la educación.
“Educar no es solo enseñar. Es formar ciudadanos, sembrar valores y construir futuro”, expresó, remarcando además el rol central que el radicalismo ha tenido históricamente en la defensa de la educación pública, gratuita e igualitaria.
Uno de los aspectos destacados de esta primera edición fue el proceso de selección de las mujeres reconocidas, que implicó un trabajo profundo, comprometido y complejo, dada la gran cantidad de trayectorias valiosas dentro del espacio. En ese sentido, se felicitó especialmente a la Comisión de Educación del Comité por la dedicación y responsabilidad en la elección de las homenajeadas, destacando el esfuerzo colectivo de todos sus integrantes.
En esta primera edición del reconocimiento, el homenaje estuvo dirigido a mujeres radicales destacadas en el ámbito educativo, incluyendo no solo a docentes y directivas, sino también a consejeras escolares y militantes comprometidas con el fortalecimiento del sistema educativo.
Las mujeres reconocidas fueron:, Mónica Halsouet, Olga Demaría, Raquel Mainini, Susana Ibero, Ana Lía Lasaga, Elena Froment, María Emilse Primavera, Hebe Safontas, Nilda Martíg, Graciela “Kuka” Zamarreño y Zulma Deleglise
Cada una de ellas representa, según destacaron desde la organización, a muchas otras mujeres que han dedicado su vida a la educación y al servicio de la comunidad.
Durante el acto, el dirigente Nelson Braillard puso en valor el compromiso de las homenajeadas y sostuvo: “Reconocer a quienes educan es también reconocer el futuro que queremos como sociedad. Estas mujeres son ejemplo de vocación, esfuerzo y valores”.
Por su parte, la concejal Verónica Berot destacó: “Detrás de cada una de estas historias hay una construcción silenciosa pero transformadora. La educación sigue siendo la herramienta más poderosa para igualar oportunidades y estas mujeres lo demuestran todos los días”.
“El radicalismo se construye con historia, pero también con presente. Y ese presente tiene el rostro de mujeres que educan, que militan y que sostienen valores todos los días”, señalaron durante el encuentro.
El acto no solo fue un reconocimiento individual, sino también un homenaje colectivo a todas las mujeres que, desde el aula, la gestión o la militancia, trabajan por una sociedad más justa.
Con este tipo de iniciativas, la UCR local reafirma su identidad, vinculando sus principios históricos con el reconocimiento concreto a quienes, con vocación y compromiso, siguen construyendo comunidad desde la educación.









