Un grupo de docentes que pertenece a la rama de Educación para Adultos distrital, se desplazaba el viernes de tarde por la Avenida Anta al 400 (entre Técnica 1 y Estación), cuando fue observado por un equipo foto periodístico de este diario que atento al movimiento colectivo poco común de las maestras, las consultó sobre el desarrollo de su actividad conjunta.
Algunas de las educadoras que se detuvieron en el cruce de Anta con Valentín Alsina para charlar con esta publicación, señalaron a LA VOZ que efectuaban un trabajo en el territorio “buscando personas que aún no hubieran terminado sus estudios primarios”, invitándolas a sus diversas propuestas matutinas, vespertinas y nocturnas, con sede central en la Primaria 23 -Urquiza y Pueyrredón- y en los servicios de extensión de otras escuelas, asociaciones civiles e iglesias.
“Educación de Adultos se acerca a la comunidad y al territorio,y ofrece propuestas a aquellas personas que no hayan finalizado sus estudios”, explicaron las pedagogas”, manifestando “la vergüenza” por esa carencia que sufren las personas que no tienen semejante derecho esencial.
Procedimiento
Las docentes (bajo normativa) se contactan con los vecinos y los consultan sobre su estado de enseñanza. Ocurre en la vía pública, en plazas, en lugares de uso masivo. En paralelo colocan anuncios en postes y negocios de los barrios sobre la posibilidad disponible y en algunos casos son los propios comerciantes los que articulan el contacto con el equipo.
Los métodos pueden variar con megáfonos, recorridas vehiculares u otras estrategias que restituyan garantías universales.
Sectores organizados de la sociedad Civil, como centros de formación laboral o templos evangélicos, fueron destacados por las enseñantes dentro de una alianza de tejido territorial expandida a lo largo de la ciudad cabecera.
Informes y consultas: EP23, de lunes a viernes, a partir de las 17:30.
Referencia: Educación primaria para Adultos.










