Inicio Actualidad El municipio insistirá en que los boliches se trasladen a la costanera

El municipio insistirá en que los boliches se trasladen a la costanera

La intención del Municipio de llevar los boliches a la costanera no es nueva, como tampoco la idea de zonificar a las confiterías bailables.
En esta oportunidad, el intendente Matzkin lo hizo público en su discurso de apertura de sesiones el mes pasado.
Este tema, según el archivo del Concejo Deliberante, data de 1990. La ordenanza 2639 de ese año estipula que “el área para la radicación de establecimientos de confiterías bailables, boites, cafés concert, salones de alquiler para fiestas particulares y otros locales similares de recreación nocturna será la correspondiente a la zonificada según Ordenanza N°1994, modificada por Ordenanza N° 2477 de julio de 1988”.
Esta ordenanza del año 88, desafectó a toda la zona de la costa, conocida como “La Carbonilla” como área residencial urbana y las incorporó como “Área Complementaria de la ciudad de Zárate, destinada a Zona de Recuperación para Usos Recreativos (ZRUR)”.
Este es el primer antecedente que configura la voluntad municipal de llevar los boliches a la costanera. Políticamente los sucesivos intendentes, Aldo Arrighi, Oscar Morano, Omar Bernués y ahora el propio Osvaldo Cáffaro lo tuvieron presente.
Sin embargo en el año 2003, el Concejo Deliberante también aportó su postura, y mediante la Ordenanza Nº 3399, especifica la voluntad de sectorizar a este tipo de emprendimientos en un lugar determinado; sin embargo la zona propuesta era la Antártida Argentina a la cual la marcaba como zona provisoria hasta tanto no se avance con el saneamiento y la parquización de aquella zona donde antes existió el barrio “La Carbonilla”.
“La zonificación en un mismo lugar permitiría agrupar la actividad, crear un foco comercial de importancia para la zona admitida y evitar la problemática histórica que provoca la concentración de este tipo de actividades en una zona de alta densidad demográfica. Resulta evidente que la mayoría de los comercios instalados para desarrollar la actividad antes identificada se encuentran habilitados municipalmente, previo a la promulgación del Código de Planeamiento, lo que le permitió continuar la actividad sin que se produzca la descentralización buscada. Y la única manera de lograr la descentralización expuesta, es reconociendo los derechos de los titulares de las habilitaciones, y otorgándoles un plazo para que los mismos se instalen en las zonas permitida”, expresaban los Considerandos de la ordenanza.
Finalmente se les otorgaba un plazo de tres años para que todos los comercios que desarrollen la actividad recreativa de baile, boites, y otros centros de diversión nocturna, que se encuentren habilitados en zonas no permitidas por el Código de Planeamiento, se reubiquen en zonas aptas conforme la legislación en uso.
Aparte el Ejecutivo podía resolver la baja de la habilitación municipal a los comercios que no tramitaron en tiempo y forma el cambio de domicilio hacia las zonas permitidas y, de la misma manera, el Ejecutivo podía otorgar exenciones fiscales, y/o conceder permisos de uso temporario.

Un recurso de amparo trabó todo
En el medio de esta serie de prórrogas legislativas, también un abogado particular impuso un recurso de amparo, a pedido de un ex boliche nocturno, sobre la posibilidad de que los locales nocturnos se muden a la costanera por voluntad municipal, citando el derecho adquirido de los comerciantes en sus locales y el lucro cesante que generaría cerrar sus puertas y abrir desde cero en otro lugar. Además, lo que el municipio nunca detalló es el esquema económico que significará mudar un boliche céntrico a la ribera; ¿Se les cederá un terreno público? ¿Es prioritario esto o destinarlo para viviendas? ¿Están dispuestos los comerciantes a mudarse realizando una nueva y millonaria inversión en estos tiempos magros para el sector? ¿Qué garantías presenta el municipio para que un privado haga una inversión de este tipo en otro lugar?
Lo cierto es que con el recurso de amparo vigente, si un comerciante se niega, el Municipio no podrá hacer nada al respecto; ya que el plazo de mudanza de aquella ordenanza del año 2006 está “caído” porque no se trató más en sesiones ordinarias.
Y son las declaraciones del propio Ejecutivo municipal, en este caso de la gestión Matzkin, las que vuelven a poner en la agenda pública la necesidad de sectorizar un nuevo lugar por los diferentes hechos de violencia que vienen suscitándose en nuestra ciudad.
“Todos los emprendimientos nuevos deberán instalarse en la zona costanera y a los que aún están en el casco urbano, los incentivaremos a mudarse hacia allá. Es una decisión que hemos tomado para un mejor control y orden de la ciudad”, concluyó el intendente Marcelo Matzkin.