Inicio Actualidad Polémica en San Jacinto, palabras del grupo que trabaja en la Iglesia

Polémica en San Jacinto, palabras del grupo que trabaja en la Iglesia

LA VOZ publicó días atrás una nota en la que se hacía referencia a la preocupación de vecinos y vecinas de San Jacinto con relación a la actividad que se desarrolla en la Iglesia de ese barrio, consistente en el tratamiento de adicciones a personas que sufren ese flagelo.
Quienes participan de esa actividad dijeron a LA VOZ que “Una sociedad se define por cómo trata a quienes más lo necesitan” y que consideraron necesario acercar una aclaración fundamental sobre la institución mencionada y continuaron diciendo que “
En el lugar funciona un Hogar de Cristo, un dispositivo terapéutico destinado a acompañar a personas en situación de calle y con consumos problemáticos.
Se trata de personas atravesadas por situaciones de extrema vulnerabilidad, muchas veces excluidos de todos los sistemas formales de contención.
Los Hogares de Cristo forman parte de una red nacional que cuenta con más de 300 espacios en todo el país, dedicados a la recuperación integral de personas con problemas de adicciones.
Lejos de ser un foco de conflicto, son una respuesta concreta frente a una realidad social compleja que no puede ni debe ser ignorada.
En estos espacios, las personas reciben tratamiento psicológico, seguimiento médico y acompañamiento espiritual, en un entorno comunitario que promueve la recuperación, la dignidad y la reinserción social.
Todo este trabajo se realiza de manera absolutamente gratuita para quienes asisten.
Hablar de quienes transitan estos hogares como una amenaza es desconocer profundamente su realidad. Son personas heridas, atravesadas por historias difíciles, que encuentran en estos espacios una oportunidad para reconstruir su vida.
La Iglesia, a través de los Hogares de Cristo, elige no mirar para otro lado. Donde muchos ven un problema, decide estar presente, acompañar y sostener.
Creemos que el desafío no es excluir, sino construir comunidad, con responsabilidad, diálogo y empatía.
Porque una sociedad se define también por cómo trata a quienes más lo necesitan”
No obstante LA VOZ, ante la contundencia de las palabras de vecinos y vecinas que dieron pie a la nota publicada por este matutino, y sin perjuicio de acordar con las palabras que expresa el grupo que presta colaboración con la Iglesia, considera que el lugar elegido no resulta apto -teniendo en cuenta la ubicación y las comodidades- para cumplir con tan altruista cometido

Parroquia San José Obrero, ubicada en la esquina de Marcos Sastre e Ituzaingó.