Hablar de Oscar Morano es describir una etapa inolvidable del Partido de Zárate. Es nombrar a un dirigente que dejó una huella profunda en el corazón de un pueblo que lo recuerda con cariño, respeto y gratitud. Fueron, además de las obras públicas y una gestión, pensada en la comunidad en su conjunto.
Hay hombres que pasan por la política. Y también hay otros, como Oscar Morano, que le entregan la vida entera.
Peronista de convicciones firmes, militante incansable y conductor natural, Morano representó una forma de hacer política que hoy sostiene el justicialismo: la del dirigente cercano al vecino, la del compañero que escucha, la del intendente que caminaba los barrios sin protocolos ni distancia, entendiendo que gobernar era estar presente donde más hacía falta.
Oscar Felipe Morano llegó a la intendencia del Partido de Zárate en diciembre de 1995 y gobernó durante dos mandatos consecutivos, en tiempos difíciles para la Argentina. Fueron años atravesados por crisis económicas, desempleo, hambre y dolor social. Sin embargo, en medio de esas dificultades, supo sostener una gestión profundamente humana, comprometida con los trabajadores, con los humildes y con cada familia zarateña.
Quienes lo conocieron recuerdan a un hombre austero, honesto y solidario. Un dirigente que jamás utilizó la política para enriquecerse, sino para transformar la realidad de los demás. Murió en la misma casa en la que siempre vivió, y con la sencillez de quienes nunca se olvidan de dónde vienen. Pero si algo lo convirtió en una figura inmensa dentro del peronismo local fue su sensibilidad social.
Hay relatos que todavía emocionan: de vecinos que recuerdan cómo viajaba personalmente a buscar medicamentos oncológicos para personas que no podían acceder a ellos, recorriendo luego los barrios más humildes para entregarlos casa por casa. No lo hacía para una foto. Era porque entendía que la política debía servir para aliviar el sufrimiento del pueblo.
Ese legado sigue vivo. Perdura en el paso del tiempo.
Sigue vivo en cada compañero y compañera que cree que el peronismo no puede despegarse nunca del dolor de su pueblo. Sigue vivo en quienes entienden que la justicia social no es un discurso vacío, sino una obligación moral. Permanece vivo en la memoria de los trabajadores, de los militantes históricos, de los vecinos que vieron en Oscar Morano a un dirigente que jamás les soltó la mano.
Muchos lo definieron como “el último gran líder del peronismo zarateño”. Y quizás esa frase tenga que ver con algo más profundo: Morano logró unir. Supo construir conducción política sin soberbia, abrazando a las distintas expresiones del movimiento, entendiendo que primero estaba el Partido de Zárate y después, cualquier diferencia interna.
En esta realidad, y cuando la política muchas veces parece alejarse de las personas, recordar a Oscar Morano también es recuperar una manera de militar basada en la lealtad, la humildad y el compromiso.
Las plazas, las obras y el crecimiento de las ciudades forman parte de su legado visible. Pero existe otro legado todavía más importante: el ejemplo. El de un hombre que jamás abandonó sus convicciones, defendió las banderas históricas del peronismo y entendió que un dirigente vale no por lo que dice, sino por lo que hace por y para los demás.
Zárate lo recuerda porque Morano fue parte de esos dirigentes que dejan marcas imborrables. De esos que no necesitan monumentos para permanecer vivos en la memoria popular. Porque el verdadero homenaje no está solamente en una placa, en un busto o en un acto; está en el cariño sincero de un pueblo que todavía lo nombra con emoción.
Pese al paso del tiempo de su partida, su figura sigue convocando respeto entre generaciones enteras de militantes y vecinos. Porque, Oscar, no fue solamente un intendente. Fue un compañero del pueblo.
Y como ocurre con los grandes hombres del peronismo, el tiempo no lo borra: lo agiganta.
El legado de Óscar Morano continúa vivo en la memoria del peronismo zarateño y en las nuevas generaciones de militantes que siguen sosteniendo las banderas de la justicia social, la solidaridad y el compromiso con el pueblo. Para cerrar este homenaje, invitamos al presidente del Partido Justicialista de Zárate, Leandro Matilla, a compartir unas palabras sobre quien dejó una marca imborrable en la historia de nuestra ciudad y de nuestro movimiento.
“Cuando una persona deja una huella profunda en el corazón de sus vecinos y vecinas es porque logró generar transformaciones reales, de esas que solo la política, entendida como herramienta de cambio y justicia social, puede hacer posibles.
Podemos destacar muchas virtudes de Oscar, pero hoy quiero poner en primer plano su humildad, su capacidad de asumir la responsabilidad de gobernar con un proyecto claro de transformación, de rodearse de un equipo comprometido con ese rumbo y, fundamentalmente, de mantener siempre una cercanía genuina con la comunidad.”
Dijo además “Oscar expresó el peronismo en sus actos de gobierno. Por eso, al finalizar su gestión, entregó un distrito socialmente más justo, más integrado y con mayores oportunidades que aquel que recibió al asumir.”
Por su parte, la vicepresidenta del PJ local, Agustina Medina, expresó que “A 21 años del fallecimiento de Oscar Morano, recordamos a un compañero que dejó una huella profunda en la historia política y social del Partido de Zárate. Su compromiso con el peronismo, su cercanía con los vecinos y su vocación de construir una ciudad más justa siguen siendo parte de la memoria colectiva de nuestro pueblo”.
Afirmó que “Como vicepresidenta del Partido Justicialista, valoro especialmente el ejemplo de quienes entendieron la política como una herramienta de transformación y de servicio a la comunidad. Mantener viva su memoria también es asumir el compromiso de seguir trabajando por un Zárate con más participación, solidaridad y justicia social”.
Oscar Morano vive en el recuerdo y en la historia del peronismo zarateño.
Concejo del Partido Justicialista de Zarate y Lima

PROYECTO DE RESOLUCIÓN
VISTO:
El vigésimo primer aniversario del fallecimiento de Don OSCAR FELIPE MORANO, ocurrido el día 4 de junio de 2005, Intendente Municipal del Partido de Zárate de 1995 a 2003, Diputado Provincial (1989-1993), dirigente sindical y político de destacada trayectoria pública; y
CONSIDERANDO:
Que, Oscar Felipe Morano nació el 28 de noviembre de 1940 y desarrolló una extensa trayectoria política, social y comunitaria vinculada al Partido de Zárate, dejando una profunda huella en la vida institucional de nuestra ciudad.
Que, integró el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo en Zárate, participando activamente en iniciativas sociales y comunitarias comprometidas con los sectores más vulnerables de la sociedad.
Que, se desempeñó como delegado gremial de SIDERCA durante los años de la última dictadura militar, representando a los trabajadores en un contexto especialmente complejo para la actividad sindical.
Que, ejerció la Presidencia del Partido Justicialista de Zárate y Lima y la conducción del peronismo local entre los años 1985 y 2003.
Que, fue elegido Diputado Provincial de la Provincia de Buenos Aires, desempeñando dicho mandato entre los años 1989 y 1993.
Que, posteriormente fue electo Intendente Municipal del Partido de Zárate, cargo que ejerció entre los años 1995 y 2003.
Que, durante su gestión impulsó importantes obras de infraestructura y desarrollo urbano, entre ellas el Viaducto de Avenida Antártida Argentina, la pavimentación de numerosas cuadras, la construcción de viviendas, realización de desagües sobre la calle Lavalle y parte relevante de la zona céntrica, sumado a la recuperación de espacios públicos.
Que, asimismo promovió políticas sociales destinadas a los sectores más vulnerables y contribuyó al fortalecimiento institucional y financiero del Municipio.
Que, su actuación pública estuvo caracterizada por una profunda vocación de servicio, la defensa de los derechos de los trabajadores y la búsqueda permanente del diálogo y los consensos democráticos.
Que, falleció el 4 de junio de 2005, generando un profundo pesar en amplios sectores de la comunidad zarateña.
Que, mediante la Ordenanza N.º 3592 del año 2005 se impuso su nombre al Viaducto ubicado en Avenida Antártida Argentina y Avenida Anta, en reconocimiento a su aporte al desarrollo de la ciudad.
Que, mediante la Ordenanza N.º 4078 del año 2012 se autorizó el emplazamiento de un busto en su homenaje en Plaza Mitre de la ciudad de Zárate.
Que, en el año 2013 se impuso su nombre al Salón de Actos del Partido Justicialista de Zárate.
Que, mediante la Ordenanza N.º 4348 del año 2015 fue declarado Ciudadano Ilustre Post Mortem del Partido de Zárate por unanimidad.
Que, a vigésimo primer aniversario de su fallecimiento, la figura de Oscar Felipe Morano continúa formando parte de la memoria colectiva y del patrimonio histórico, político e institucional del Partido de Zárate.
Por ello, EL HONORABLE CONCEJO DELIBERANTE DEL PARTIDO DE ZÁRATE, en uso de sus facultades, sanciona la siguiente:
RESOLUCIÓN
ARTÍCULO 1°: El Honorable Concejo Deliberante de Zarate, conmemora el vigésimo primer aniversario del fallecimiento de Don OSCAR FELIPE MORANO, ocurrido el día 4 de junio de 2005, rindiendo homenaje a su memoria y destacando su trayectoria como dirigente social, sindical y político, Diputado Provincial e Intendente Municipal del Partido de Zárate
ARTÍCULO 2°: El Honorable Concejo Deliberante de zarate reconoce su contribución al desarrollo institucional, social y urbano del Partido de Zárate y su legado para las generaciones presentes y futuras, exteriorizando esta situación mediante la colocación de una placa en el ingreso de este cuerpo.
ARTÍCULO 3°: Disponer la difusión de la presente a través de los canales oficiales institucionales del Honorable Concejo Deliberante del Partido de Zárate, así como en los medios gráficos, radiales, televisivos, digitales y portales web del Partido de Zárate.
ARTÍCULO 4°: De forma.








