Mariano Salé es un trabajador de Nucleoeléctrica Argentina que hace catorce años se desempeña en el área de Química y Procesos.
En el último tiempo comenzó a representar a los trabajadores como delegado sindical y participar de marchas anti- privatizadoras de Nucleoeléctrica Argentina.
A partir de allí, el trabajador comenzó a denunciar aprietes y persecuciones en contra suyo y de otros trabajadores que participaban de las manifestaciones.
Finalmente, tal situación llega al día de hoy con una notificación de la propia empresa de que lo despedían.
“Mi motivo de despido, al parecer, es denunciar que nos bajan los salarios y un notorio vaciamiento de la empresa. Nos imponen condiciones de trabajo paupérrimas, hay precariedad laboral y quieren regalar la empresa que puso en marcha el Estado con esto de privatización”, comentó Mariano Salé ayer en una conferencia de prensa que contó con un importante número de trabajadores.
“La privatización de la empresa es un negociado. Se la quieren quedar un grupo de empresarios amigo de poder que nunca han invertido ni un peso. Estas centrales nucleares son de todos los argentinos, son de todos nosotros. Por eso hemos realizado decenas de asambleas en rechazo al decreto de Milei y Caputo. Continuamos la lucha en contra del desguace del sector nuclear y sólo hemos recibido persecución sindical de parte de la empresa”, expresó el trabajador despedido.
“Se ha perdido al 20% del personal altamente calificado y el Carem fue desintegrado, dejando un proyecto de más de 40 años con cientos de trabajadores en la calle. Con mi despido y otras maniobras la empresa busca silenciar a los trabajadores”, concluyó el trabajador.
De parte del gremio ATE anunciaron que seguirán en pie de guerra en función de la reincorporación del trabajador despedido.












