La situación de Nucleoeléctrica Argentina (NASA) y las implicancias económicas de una eventual privatización fueron abordadas durante una reunión informativa de la Comisión de Economía de la Cámara de Diputados de la Nación, donde representantes de Zárate y Lima llevaron su posición en defensa del sector nuclear.
Durante un reciente encuentro se expuso además el trabajo legislativo impulsado en distintos ámbitos para solicitar información y participación institucional en el proceso de privatización de la empresa responsable de las centrales nucleares argentinas.
En el ámbito del Honorable Concejo Deliberante de Zárate y bajo el impulso del edil justicialista Lucas Castiglioni, se encuentra en tratamiento el Expediente 334/26, mediante el cual se solicita información sobre el proceso de privatización de Nucleoeléctrica Argentina.
A nivel nacional, la diputada Agustina Propato presentó el Expediente 3248-D-2026, referido al proceso licitatorio y la valuación de NASA, mientras que los Expedientes 3375-D-2026 y 3376-D-2026 plantean garantizar la participación efectiva de la Provincia de Buenos Aires en el proceso.
La misma preocupación fue trasladada al Senado bonaerense mediante los Expedientes F-608/26-27 y E-341/26-37, impulsados por el parlamentario Sergio Berni, con iniciativas orientadas a promover la “participación provincial y el control institucional sobre el futuro de la empresa”.
Fuentes de ese espacio de razonamiento político señalaron anoche a LA VOZ, que las iniciativas de discusión “no deberían concentrarse en las condiciones de una eventual venta, sino en la conveniencia de preservar Nucleoeléctrica como empresa estratégica para el país”.
“Nucleoeléctrica no debe venderse”, sostuvieron, al tiempo que plantearon la necesidad de “avanzar con inversiones, nuevas centrales y políticas de desarrollo nuclear.”
IMPACTO
La posición también pone el foco en el impacto que tendría una eventual privatización sobre los trabajadores, la ingeniería nacional, el conocimiento científico y tecnológico acumulado y las décadas de inversión pública que permitieron desarrollar la actividad nuclear argentina.
En ese marco, la defensa de Nucleoeléctrica es presentada como una cuestión vinculada “no solamente con la generación de energía, sino también con la soberanía tecnológica, la capacidad industrial y el desarrollo estratégico de la Argentina”.
“La soberanía nuclear no se vende. Se defiende”, fue la definición con la que sintetizaron la postura expresada en el Congreso.










