La decisión del Gobierno de denunciar a los asambleístas que mantienen el corte del puente internacional que une Gualeguaychú y Fray Bentos no modificó la postura de los manifestantes. Juan Ferrari, sindicado como uno de los posibles denunciados, sostuvo que “no es un capricho” mantener ese bloqueo. A su vez, la Iglesia buscó intervenir en el conflicto y abogó por un acercamiento entre las partes.
La frase de Ferrari fue una respuesta concreta al jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien había dicho que la decisión de mantener el corte era un “capricho”, antes de mencionar la posibilidad de denunciar a los manifestantes. “Esto no es un capricho de Gualeguaychú de mantener la ruta cortada. Es un medida de fuerza que tiene una dirección, que es que el Gobierno se haga cargo”, apuntó el asambleísta.
Por su parte, el arzobispo de Paraná, Mario Maulión, se mostró a favor de un “acercamiento entre las partes” que se encuentran distanciadas por el conflicto generado por la instalación de la planta de UPM (ex Botnia) al margen del río Uruguay.
“En todo momento se trabaja en la búsqueda de un acercamiento entre las partes”, dijo Maulión al destacar el compromiso de la Iglesia en la búsqueda de una solución pacífica al conflicto.
Además, dijo coincidir con la postura del obispo de Gualeguaychú, Jorge Lozano, quien sostuvo que “el compromiso de siempre velar por la fraternidad de los dos pueblos, pero acompañar los reclamos legítimos que tiene la ciudadanía”.
En tanto, el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, visitó el viernes por la noche la ciudad de Concordia, donde aprovechó para pedir el fin del “festival de subsidios y tener de una vez por todas una política que esté al servicio de generar empleo y volver a tener una buena relación con los países vecinos”, en referencia a la tensión con Uruguay.







