A pesar de que la Comisaría Primera no informe sobre los diferentes hechos delictivos y que aparentemente la seguridad “ha mejorado”, la realidad según los propios vecinos parece ser otra, ya que siguen sucediéndose en diferentes barrios aunque, con un ritmo menor.
En Barrio Smithfield, hace un mes, le desvalijaron la casa al entrenador de remo del Club Náutico Zárate, Guillermo Güerci, mientras se encontraba en una competencia. “Nos dejaron con lo puesto nada más”, expresó Güerci consternado.
También se registraron varios relatos de otros vecinos que fueron víctimas de robos en la zona céntrica, saqueos en Villa Fox y asaltos a comercios de Villa Massoni.
Hace dos semanas también robaron a un gimnasio en la zona céntrica; unos delincuentes ingresaron por el techo cuando no se encontraba nadie dentro y sustrajeron del lugar un equipo de audio y ropa deportiva.
En esta semana se produjo el asalto a una carnicería en Rivadavia al 1500, el robo de equipos y dinero en efectivo en el jardín N° 912 y se suceden varios hechos vandálicos en diferentes entidades locales, roturas de banderas y mampostería en la Asociación de Jubilados y Pensionados de la calle Castelli y esta semanasucedió lo mismo en la Liga de Propietarios de Bienes Raíces, ubicada en la calle Brown al 500.
Claro que estos hechos delictivos, con variada calidad y violencia, aumentan en los barrios más periféricos, donde los patrullajes son más esporádicos.
Por su parte, varios vecinos vuelven a reclamar más seguridad en diferentes barrios, como en la estación de trenes de TBA, y más patrullajes en la zona sur de la ciudad. La cuadrícula más amplia de la ciudad.
LA INSEGURIDAD QUE SE ESCONDE
A pesar de que los damnificados no realizan la denuncia correspondiente, algo que desde la Comisaría Primera sugieren hacer inmediatamente, y que la propia fuerza policial solamente informa de operativos y de aprehensiones efectivas, la sensación de inseguridad continúa y se puede registrar en el diálogo cotidiano entre los vecinos, en los relatos de los damnificados y en los vidrios rotos sobre la calle, que se pueden observar un sábado o un domingo por la mañana, y que se presentan como indicios de algún robo automotor.
La misma policía se encarga de indicar que la inseguridad es un problema que no se puede solucionar de la noche a la mañana, a pesar de que hoy se trate de aparentar lo contrario.







