En la última sesión del Concejo Deliberante se originó un fuerte debate entorno al mantenimiento de las veredas del Palacio Municipal.
Lo cierto es que muchos vecinos notaron esta particular situación y observan diariamente cómo pedazos de baldosas se encuentran levantadas por las raíces de los árboles ubicados en el frente del palacio municipal y una notoria falta de mantenimiento en la vereda de la calle 3 de Febrero.
Este reclamo vecinal se trasladó al Concejo Deliberante y fue ingresado en la última sesión para su tratamiento “sobre tablas”, ya que los propios concejales argumentaron que el Ejecutivo debe garantizar el seguro tránsito peatonal por el lugar y que dicho edificio está ubicado en una zona patrimonial histórica.
La resolución ingresada por los ediles de Unión Peronismo Federal expresaba, “el Honorable Concejo Deliberante del Partido de Zárate se dirige al Departamento Ejecutivo Municipal para que, a la brevedad posible, realice la reparación integral de las veredas deterioradas del Palacio Municipal conforme a las reglas del arte y en correspondencia con lo establecido en el Código de Edificación del Partido de Zárate”.
Además, se pedía la intervención de la Comisión Municipal de Preservación del Patrimonio Cultural, Arquitectónico y Urbanístico del Partido de Zárate para llevar a cabo tales tareas.
Este proyecto se sabía de antemano que no iba a contar con el voto de los concejales del oficialismo porque, a su criterio, estas obras tenían una ejecución planificada.
Finalmente, se aprobó “sobre tablas” con 11 votos sobre un total de 16 concejales que se encontraban en ese momento en la sesión.
Controversias entre los ediles
Una vez que el concejal del bloque del Partido Justicialista, Gustavo Coria, tomó la palabra expresó, “estimo que los concejales oficialistas votarán positivamente esta resolución porque hay votos suyos que no se entienden. La reparación de las veredas es algo fundamental que debe hacer el Ejecutivo si quiere que los vecinos también arreglen sus frentes”.
En ese momento, el concejal oficialista de “Nuevo Zárate”, Rodrigo García Otero, le gritó, “No, no me digas cómo tengo que votar” y luego silbaba sobre el micrófono como distraído de lo que seguía diciendo Coria.
Cuando le tocó el uso de la palabra, García Otero aclaró, “la verdad es que todos los concejales saben cuál es nuestra voluntad de trabajo y nuestro compromiso. En ningún momento el bloque oficialista solicitó a otros ediles cómo debían votar. Entonces me siento ridículo de que me digan cómo debo votar. Que el concejal Coria se dedique a pensar en su bloque”.
Por su parte, el presidente del bloque del Partido Justicialista, Roberto Huergo, agregó, “este Concejo Deliberante ha creado ordenanzas para que los vecinos arreglen sus veredas y hoy sería necesario que el propio municipio repare las propias”.
Luego, el concejal Coria volvió a esgrimir contra García Otero, “los legisladores nacionales y provinciales pueden peticionar el voto favorable de un proyecto por adelantado, es una suerte de muletilla y solamente estamos pidiendo eso, nada más. Lamento el sentido de persecución que tiene el concejal, a lo mejor es para que lo analice en alguna sesión psicoterapéutica”.
Y la respuesta del concejal oficialista no se hizo esperar, “todavía el concejal Coria está pensando qué se hizo durante la gestión municipal, cuando él era oficialista (en referencia a la gestión de Omar Bernués). En cuanto a las veredas del municipio, consideramos que ya está planificado repararlas, como el mismo retiro de la palmera en la que se podrían colgar algunos concejales como el propinante”, expresó García Otero.
En ese momento, Coria lo interrumpió y pidió al Presidente del cuerpo, Aldo Morino, que ponga orden y que si el edil oficialista no retiraba sus palabras se iba a retirar de la sala porque lo había comparado con un animal. “Guardemos la cordura”, dijo el presidente del HCD, Aldo Morino, y la sesión continuó.










