A fines de septiembre del año pasado, una multitudinaria marcha de vecinos se manifestó en contra de la inseguridad. Fue una larga movilización que culminó con la colocación de velas en la fuente de la Plaza Mitre.
Como corolario de la misma, se les entregó un petitorio a las autoridades policiales del distrito con copia al Ejecutivo municipal, al Concejo Deliberante, a la fiscalía descentralizada y al Defensor del Pueblo de la Nación y de la provincia.
En ella había ocho puntos que le pedía a la fuerza policial: que se cubran todas las cuadrículas de patrullaje dispuestas en la ciudad; que se amplíe el personal; que se establezca una Comisaría Tercera; que se publiquen los números de celulares de los móviles policiales de cada cuadrícula, tal como estaba antes; que los agentes vuelvan a patrullar en bicicletas, como se hizo durante varios meses del año 2009; que se cree urgentemente la Comisaría de la Mujer, relacionada a la nueva Ley 26.485 de “Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la violencia contra las mujeres”, o sea que se atiendan casos específicos de violencia de género; que se lleven a cabo operativos policiales de manera más continua y que se convoque a reuniones periódicas con los responsables de la Comisaría y los vecinos para informar y trabajar conjuntamente en las problemáticas que necesiten un abordaje coordinado entre la comunidad y las fuerzas de seguridad.
Por su parte, la ONG “Primero Zárate” envió varias copias a diferentes organismos para agotar todas las instancias administrativas posibles y mover los complejos mecanismos burocráticos del Estado provincial. En este sentido logró, mediante la intervención del Defensor del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, Carlos Martiarena, llegar a que el petitorio ingrese al Ministerio de Seguridad bonaerense, argumentando que en Zárate había una “delicada situación de inseguridad” y pidiendo, seguidamente, más personal y móviles; además de la Comisaría de la Mujer y de una tercera comisaría.
Finalmente el petitorio llegó a la Dirección Provincial de Organización, Desarrollo y Seguimiento Profesional de la subsecretaría de Planificación del Ministerio de Justicia bonaerense; a la dirección provincial de Relaciones con la Comunidad; a la Superintendencia General de la policía y a la Superintendencia de Seguridad de la Zona Norte.
Tras un largo derrotero administrativo y burocrático, el 9 de junio de este año el ministerio envió una carta a la Jefatura Departamental Zárate- Campana expresándoles la inquietud de la ONG. Al otro día, este mismo expediente, fue girado a la Jefatura Distrital A partir de aquí comienza el camino inverso, del distrito a provincia explicándoles cuál es la situación.
El Jefe Distrital, Eduardo Molina, con fecha 13 de junio, le manda una nota al Jefe Departamental, Alejandro González explicándole, punto por punto, cada uno los requerimientos. “Respecto a las cuadrículas, la Comisaría Primera Cuenta con un total de siete cuadrículas, siendo las mimas cubiertas por dos móviles policiales orden Número 38.339 y 38.184, a su vez se suman a la cobertura de las cuadrículas las motos 8.564, 8.565, 16.647 y 16.468 (en el horario diurno) y otros tres móviles de la DPU; dotación que se conforma con un chofer empleado municipal y como acompañantes uno o dos efectivos policiales de acuerdo a la disponibilidad de personal del momento. En horario diurno las cuadrículas se cubren en su totalidad, lo que disminuye en el horario nocturno por “no contar con efectivos” con intenciones de desempeñarse como motoristas”, explicaba Molina.
Sobre el personal policial escribió, “desde el mes de septiembre pasado hasta la fecha, se incorporaron cuatro efectivos que fueron egresados de la última promoción de oficiales del Instituto Policial”. Y agregó sobre la publicidad de los números de celulares en los móviles. “Los móviles no cuentan con teléfono celular asignado, pero la posibilidad de comunicación del vecino con la seccional policial ante cualquier evento, además de la opción del 911 (sobre la cual se realizó una amplia campaña para conocimiento, con distribución de folletería y afiches), se puso en conocimiento del vecindario la existencia de un número de Nextel, el 144* 8704 existente en la guardia seccional para comunicar cualquier novedad. A esto se le suma también que en el centro de monitoreo municipal se reciben al teléfono 03487- 442288 las denuncias sobre eventos ocurridos o en proceso”.
En tanto acerca de los operativos policiales desde la Distrital expresaron, “se están implementando en distintos puntos de la ciudad y de manera alternada a fin de aprovechar el factor sorpresa pero teniendo en cuenta, principalmente, los lugares conflictivos o de mayor índice delictual. Estos operativos no solamente se hacen con personal policial de la Jefatura Distrital sino con la colaboración del Grupo de Apoyo Departamental, de efectivos de Seguridad Vial e incluso con personal municipal, ya sea de Tránsito o de Inspección General”.
También informó sobre las reuniones periódicas con los vecinos y comisaría, que se concurren a todas las reuniones en sociedades de fomento. “Acudimos a todas las reuniones donde nos invitan los vecinos con tal de escuchar las problemáticas que se plantean y actuar en consecuencia para revertir esas situaciones adversas. También se concurre a reuniones relacionadas con la nocturnidad local, en la cual participan la policía, Defensa Civil, DPU, Bromatología, Inspección General y la secretaría de Gobierno municipal. El objetivo principal de esta gestión es lograr un acercamiento y tener una relación fluida con las distintas instituciones que hacen al quehacer cotidiano local”.
Por último llamó la atención la respuesta sobre los patrullajes en bicicleta. “En la seccional hay un total de seis bicicletas, en regular estado de uso y conservación. El grupo de patrullaje estaba conformado por efectivos recientemente egresados de los institutos policiales pero con el correr del tiempo los agentes comenzaron a mostrar reticencia a desempeñar la función como ciclistas. Con el tiempo esto se veía expresado en que sacaban carpetas médicas a raíz de sufrir dolores de espalda o cintura como consecuencia de estar recorriendo en bicicleta jornadas superiores a las ocho horas; lo que llevó a que el servicio no se cumpla de acuerdo a lo previsto. A esto se sumó que fue surgiendo la falta de personal para cubrir las dotaciones de los móviles, lugar al que se fue destinando estos efectivos del grupo de ciclistas. A la fecha no hay efectivos con voluntad de realizar su servicio como ciclista”, concluye el documento enviado por la Jefatura Distrital a la Departamental Zárate- Campana.










