Otro grave hecho policial sucedió en la madrugada de ayer en la Inmobiliaria Olinik, ubicada en Avellaneda casi Rivadavia, en pleno, y a tres cuadras de la Comisaría Primera.
Según comentó la propietaria de la inmobiliaria, Cristina Olinik, cerca de las 6 de la mañana dos delincuentes forzaron la puerta de entrada e ingresaron a la oficina. Allí comenzaron a revolver cajones en busca de dinero. “Como no encontraron nada fueron hacia atrás, donde yo tengo mi casa. Me sorprendieron durmiendo, me pusieron un arma en la cabeza y me dijeron que se trataba de un asalto, que les de plata”, relató la propietaria del comercio.
Cristina no se resistió, no fue lastimada ni golpeada y en menos de diez minutos de haber entrado los delincuentes huyeron con dinero y otros objetos.
Media hora más tarde llegó un patrullero, luego del aviso de la propietaria del inmueble, la policía miró la escena, le tomó los datos y se fueron. Esa fue toda la tarea policial desarrollada en el lugar a pesar de la gravedad del hecho, uno más de una larga lista de impunidades que sigue golpeando a la ciudad.










