Cuando en 1977 fue inaugurado el complejo ferrovial Zárate-Brazo Largo, impulsando así la ruta turístico comercial con la Mesopotamía y los países limítrofes, el ferry-boat y las balsas quedaron desactivados.
Hoy, un grupo de vecinos ha presentado una iniciativa para transformar una de las históricas balsas en un sitio histórico, cultural y turístico.
La vinculación de Argentina, Uruguay y Brasil hasta finales de la década de 1970 tal como la conocemos hoy tuvo como antecedente el sistema de ferry-boat y balsas como medio de transporte de pasajeros y vehículos a través del río.
Actualmente algunos vestigios de esa arqueología fluvial quedan en pie y un grupo de vecinos, denominados “Los Amigos de la Balsa de Zárate”, quienes se vinculan a través de las redes sociales por Internet, realizaron un petitorio cuyas copias pueden ver y firmar en distintos comercios e instituciones de la ciudad.
A través de una nota dirigida al intendente Cáffaro, reclaman el traslado de una balsa al puerto de Zárate, principalmente mencionan a la que está amarrada hace muchos años sobre el antiguo embarcadero en el río Paraná Guazú. El objetivo, según señalan, es rescatarla para transformarla en un “atractivo histórico cultural y turístico siendo considerada por todos nosotros de patrimonio histórico para la ciudad”.
Varias adhesiones tiene la iniciativa a través dela red informática y todavía siguen vigentes las planillas para anexar más voluntades. El petitorio ya ha recolectado más de 600 firmas está disponible en distintos sectores de la ciudad, incluso una de las planillas estuvo disponible en la Expo Zárate.
La balsa que tantos recuerdos ha dejado en los ciudadanos que han vivido toda su vida en Zárate y que funcionaba antes de la construcción del puente Zárate-Brazo Largo tendría una posibilidad de regresar, al menos como monumento histórico, si contara con el apoyo de las autoridades locales, quienes se han mostrado muy abiertas a la recuperación de espacios para la cultura.
“Lo inmediato podría ser traer la amarrada en el antiguo embarcadero a nuestro puerto y luego ver la posibilidad de ponerla en estado de conservación y puesta en valor”, dice parte del petitorio de los vecinos.
Existen varias propuestas para su uso, entre otras, el de convertirla en un lugar cultural flotante, pista de baile o, los más entusiastas, volverla a poner en funcionamiento para proveer de apoyo logístico al sector de islas.









