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  • Misteriosas avionetas volaron a baja altura en la noche

    26/3/2012

    En la noche del miércoles, vecinos de la ciudad registraron la presencia de avionetas volando por el cielo zarateño durante más de dos horas. Las naves volaban a muy baja altura y, de acuerdo al comentario más especializado de vecinos, lo hacían en círculos; lo cual alertó a muchos ciudadanos que pudieron apreciarlas desde diferentes barrios. Las avionetas eran, por lo menos, dos y se comenzaron a escuchar desde las 22:30 hasta las 0:30.
    Este medio se comunicó con el Club de Planeadores local para ver si se trataba de vuelos relacionados a su actividad. La respuesta fue que no, que desconocían la situación. No obstante, reconocieron que habían escuchado a las avionetas, que identificaron a más de una pero que no tenían nada que ver con ellos y su actividad. “Vimos que volaron en círculos y luego se fueron hacia el sureste, para el lado de Capital Federal”, expresaron. Asimismo confirmaron que toda actividad aérea está prohibida en la zona y, por ende, ellos no realizan vuelos nocturnos. Estos vuelos “sospechosos”, con naves surcando el cielo a baja altura y dando vueltas en círculos, se relacionan directamente con la nueva ruta del narcotráfico conformada al sur de la provincia de Entre Ríos, y que tiene a avionetas y lanchas como principales protagonistas.
    En el último tiempo, las denuncias crecieron a ritmo acelerado y lograron poner en alerta tanto a la Justicia como a los vecinos del lugar. Esta región del país se ha convertido en escenario narco o, al menos, en zona de tránsito de la droga, que desde allí es enviada a Uruguay, Buenos Aires, y, en muchos casos, llega hasta Europa.
    La estrategia es la siguiente, avionetas arrojan paquetes con marihuana y cocaína a los campos, que suelen estar atravesados por arroyos que se conectan luego con el Río Paraná hacia el Oeste, con el Paranacito o con el Río Uruguay más allá, hacia el Este. Desde allí son recogidos y trasladados en lancha o en auto hacia su destino final: los consumidores. Esta nueva metodología llevó a la Policía entrerriana y a especialistas, a hablar de una verdadera “ruta- narco”, que sirve como una vía alternativa para el narcotráfico a través de un mecanismo difícil de controlar ya que los arroyos forman una red infinita de “venas abiertas”; además porque, en parte, no hay radares que identifiquen el movimiento de las avionetas. El más cercano se encuentra ubicado en Paraná.
    Un informe oficial de la Fuerza Aérea Argentina confirmó el año pasado que el narcotráfico en esta zona representa una “situación alarmante”; y que además Entre Ríos no es sólo un punto de entrada o de tránsito de droga al país, sino también de producción de “drogas pesadas”, como cocaína y derivados. Por lo tanto esta situación tiene un correlato trágico que es el incremento del consumo en forma notoria en todo el Litoral, el gran Rosario y el Conurbano de la provincia de Buenos Aires y la complejización de la problemática de las adicciones.
    Un caso emblemático es el de una familia propietaria de un campo de unas 600 hectáreas en la zona, que viven desde octubre una verdadera pesadilla, luego de encontrar varios paquetes de marihuana prensada en su campo, que fueron arrojados desde una pequeña avioneta. Luego de hacer la denuncia, no paran de recibir amenazas. Incluso, una noche fueron baleados por desconocidos que llegaron en lancha, y en varias oportunidades avionetas han sobrevolado el lugar.
    Los propios legisladores entrerrianos reconocen que existen pistas clandestinas, que no hay radares y que muchos cargamentos los arrojan bajo la modalidad descripta. Todos reclaman soluciones y controles por parte del Estado pero no llegan. Los grandes operativos, con pomposos nombres, son dirigidos a bandas de delincuentes que revenden la droga pero nunca apuntan a quien la produce.