
Curitiba es el modelo, la experiencia y el plan estratégico. Sin embargo aseguran que la copia no será fácil ni rápida.
Los municipios de Zárate y Campana tomarán el ejemplo de la ciudad brasilera para avanzar en un nuevo sistema de transporte público. En palabras de Cáffaro, en un “sistema integral sobre la base de una visión metropolitana regional”.
Ayer se volvieron a reunir ambos gabinetes pero lo más importante y jugoso de la jornada estuvo relacionada al eje del transporte. Como antesala del tema disertaron dos arquitectas brasileras, María Cristina Ribeiro y María Aparecida de Miranda Goncalves, que dieron detalles sobre el diagrama de transporte urbano que tiene Curitiba, un modelo que ya han tomado varias ciudades de Latinoamérica.
“El servicio de transporte que tenemos hoy es obsoleto”, comenzó diciendo la intendente Stella Maris Giroldi. Y criticó, particularmente, el rol de la empresa Monsa, concesionaria de la línea 60 que realiza su recorrido desde Carupá (Tigre) hasta Zárate, pasando por Campana. “Para mí Monsa brinda el peor servicio que puede existir en transporte público. Ellos en Campana hacen lo que quieren y está claro que no pueden hacer lo que quieren. Si no llegamos a un acuerdo en el corto tiempo no los dejo pisar más el suelo campanense. No tengo pelos en la lengua al decirlo porque bastantes canas verdes me han sacado. Vienen de Tigre con un recorrido largo y pasan por Campana cuando quieren. Eso es faltarle el respeto a los vecinos. Si esta empresa tendría una frecuencia más continua se evitarían accidentes de motos, ya que hoy en las motos viajan 4 personas de una familia porque saben que el servicio de colectivos no funciona”.
“No estamos en contra de nadie sino a favor de que la gente viva mejor”, agregó Osvaldo Cáffaro. “Y estas empresas han tenido una visión muy acotada de la realidad en todos estos años. Ni hablar del transporte ferroviario, mejor lo dejamos aparte porque da para hacer un libro. Pero en cuanto al transporte público de colectivos, las cosas no pueden seguir así, no hubo inversión, interrelación y no hubo una visión estratégica de nada. Hoy están todas las líneas de colectivos mezcladas una encima de la otra. Se le está perjudicando la vida a la gente”, expresó el Intendente.
Y continuó diciendo, “por eso hay cuestiones que no se pueden seguir emparchando, necesitamos un sistema de transporte integrado y complementario entre los dos municipios. Miles de personas viajan diariamente en condiciones de inseguridad vial y en este sentido debemos trabajar sobre el vínculo entre ambas ciudades en pos del mejoramiento de la Ruta 6 y de la integración de la localidad de Lima. Estamos hablando de un nuevo sistema de transporte y no de una nueva línea de colectivos. No podemos permitir que se tarde 45 minutos o una hora en llegar de Campana a Zárate cuando estamos a diez kilómetros de distancia”.
En este sentido, el intendente aseguró que, “se llamará a una licitación pública en la cual se presentarán varias empresas. Acá no hay amigos, todos deberán someterse a la licitación para brindar un servicio de calidad. Y queremos aclarar que no pretendemos pérdidas de puestos de trabajo, la idea es que el nuevo sistema de transporte, sea cual fuera la empresa que lo tome, absorba a los trabajadores”.
“Queremos aprender de Curitiba; seguramente que no vamos a poder copiar su modelo pero sí sacar algunas ideas y tenerlo de parámetro”, aclaró Cáffaro. “Muchas veces el transporte ha sido utilizado políticamente por algunos, pero ya no podemos seguir así con esta situación”, concluyó el jefe comunal.
Por último, el intendente anticipó que no sería necesario un marco legal para llamar a licitación en función de aplicar este nuevo sistema de transporte. Según palabras de ambos intendentes, los pliegos para el llamado a licitación ya estarían listos y en dos meses, finalmente, se efectuarían.

El proyecto
Curitiba es tomada como una ciudad modelo a nivel internacional en términos de descongestión de tránsito y disminución de la polución a través del desarrollo del sistema de transporte público de pasajeros. A lo largo de más de 40 años ha perfeccionado su sistema hasta transformarse en una referencia a nivel mundial. Con un denominado Plan Maestro en 1965 la ciudad de Curitiba tuvo una configuración única y un desarrollo basado en tres aspectos claves: el sistema vial, el uso del suelo y el transporte público. A partir de la cual la ciudad construyó su desarrollo económico, social y ambiental. Comenzó con “terminales de integración” similares a líneas de metro de superficie conectando a los pasajeros a cualquier punto de la ciudad. Terminales que evolucionaron a una “Red Integrada de Transporte (RIT)” altamente eficiente utilizando las calles ya existentes, con diseño de carriles exclusivos para los colectivos y un sistema de estaciones tubo en las que el usuario paga cuando entra una “tarifa social”. La estación y el micro se encuentran al mismo nivel, no hay escalones, lo que facilita su uso y lo hace más rápido. La frecuencia es de cada cuatro minutos. La capacidad es de 300 pasajeros por unidad. Un 75 por ciento de la población utiliza este medio de transporte que puede ser instalado en apenas seis meses.
En principio, lo que están por licitar y que ya está proyectado en Zárate y Campana es la creación de una red troncal de servicio de transporte público de pasajeros, entre Lima y Río Luján. Para ello se inaugurarán una seria de nuevas estaciones de ómnibus de transferencia. Cada uno de los transportes públicos locales seguirá igual y, en principio, buscarán mejorar la red interurbana, con una empresa que trabaje exclusivamente en la zona y que aporte un mejor servicio, con más frecuencia y coches modernos.









