Uno de los “caballitos” de batalla de la actual gestión municipal es la construcción de un Centro de Gestión del Conocimiento, un viejo proyecto elaborado hace cuatro años y que tiene como principal socio a la empresa Toyota, ya que se pretende en una primera etapa capacitar a empleados de la industria automotriz.
Para ello se construirá un gran edificio que funcionará como un polo educativo, al igual que hoy lo hace en Lima el Centro de Formación Profesional Melillo.
El intendente Osvaldo Cáffaro confirmó días atrás el inminente inicio de la obra con el apoyo de la empresa automotriz Toyota. El edificio se ubicaría en un terreno sobre la Ruta Panamericana, al lado de la planta Toyota y cercano a todas las autopartistas; dentro del “Parque Temático Tawara”.
En el proyecto original, presentado hace cuatro años, el presupuesto era el siguiente: 560 mil dólares debía aportar la municipalidad por el valor del terreno; ya que se piensa instalarlo en un predio privado. Luego el costo de la obra era de 4 millones de dólares. El equipamiento inicial es de 400 mil dólares y el costo operativo para la puesta en marcha del mismo estaba calculado en 80 mil dólares. Un total de cinco millones de dólares.
El propio Ejecutivo no informó de cuánto se hará cargo la empresa Toyota y de qué valores se haría cargo el municipio. No obstante, está la voluntad de promover el interés de industrias sobre este nuevo proyecto del cual, oficialmente, se conoce muy poco. Es más, el proyecto original contiene más páginas de fundamentos que de detalles y características del proyecto.
En realidad, el municipio pretende alzarse como coordinador, promotor y articulador. Al empresariado privado lo ve como otorgador de los recursos para su construcción a través de las cámaras y de la Agencia de Desarrollo y a las universidades nacionales como implementadoras de carreras de grado y posgrado. En tanto, el Ministerio de Ciencia y Técnica de la Nación tiene el lugar de agente asesor y facilitador de los vínculos con los especialistas de las áreas a desarrollar.
Dentro de las estrategias de acción, el Ejecutivo se proponía relevar las competencias laborales requeridas en el mercado del trabajo local, con especial énfasis en la industria automotriz, particularmente atendiendo las demandas de Toyota. Luego, la concertación con empresas e instituciones interesadas en la promoción del Centro de Gestión del Conocimiento. El tercer paso sería la constitución del marco legal e institucional, después completar las fuentes de financiamiento del proyecto y la construcción del mismo.
La idea original plantea la construcción de 13 aulas, 11 laboratorios, 4 talleres mecánicos, centro de estudiantes, sala de informática y biblioteca.
Está previsto que, en primar instancia, las ramas del saber a las que se orientará este proyecto estén basadas en la Industria Automotriz. Luego, se ampliarían a otras ramas de oficios, como plomería, carpintería, electricidad y pintura.
Por último, ninguna de toda esta información fue enviada al Concejo Deliberante en tiempo y forma. Este proyecto maduró en cajones y entre reuniones de funcionarios municipales con empresarios locales.









