Varios hechos delictivos graves se registraron en los últimos días en el barrio de Villa Fox. Llamativamente todos tuvieron las mismas características y se desarrollaron bajo la modalidad delictiva llamada “escruches”; robos a viviendas cuando sus moradores no están.
En principio, todos estos robos demostraron tener una “inteligencia” detrás prácticamente inédita que llevaron a actuar a estos delincuentes con precisión en la búsqueda de dinero o joyas.
Promediando la semana pasada se sucedieron tres robos a viviendas en la zona de calle Brown y Bernardo de Irigoyen. Delincuentes ingresaron por los patios, rompiendo candados y sustrayendo varios elementos del jardín y del interior de las casas.
Otro se llevó a cabo en Laprida al 1000, el sábado por la mañana, cuando delincuentes ingresaron por la puerta principal a una vivienda llevándose electrodomésticos y otros artículos.
Este tipo de delitos también se dieron en calle Justa Lima y Pacheco, cuando delincuentes ingresaron a una vivienda pidiendo un monto cobrado por la venta de un vehículo.
De la misma manera, se detectaron más “cuentos del tío”, con el trío de dos hombres armados y una persona de importante contextura, que ingresan a las viviendas de cada uno de los vecinos nombrando a su familia y, una vez en las viviendas, amenazan a sus moradores reclamando sumas de dinero de jubilaciones cobradas o de juicios ganados.
No solamente la cantidad de los delitos va en aumento, tal cual lo reflejó el Jefe Departamental, sino también su calidad, revelando tareas de inteligencia y toda una perversa estructura montada para delinquir.









