Inicio Actualidad Para los comerciantes, hay escasos avances en la prevención del delito

Para los comerciantes, hay escasos avances en la prevención del delito

El pasado 6 de julio, comerciantes y asociados al Centro del Comercio e Industrias se reunieron en la sede de la cámara para conocer a los responsables de la seguridad en la ciudad y compartir inquietudes acerca del accionar de la policía, de la DPU y de las cámaras de seguridad. Esta reunión se organizó posteriormente al “cortinazo” y tuvo como tema preponderante la seguridad y la situación de las fuerzas de seguridad locales.
A casi un mes de la última reunión de seguridad, nada ha sucedido. El plan municipal de Seguridad continúa desconociéndose, las garitas de control en los accesos a la ciudad brilla por su ausencia, a pesar de los anuncios del secretario de Gobierno, Ariel Ríos. La única fuerza de seguridad confirmada, en principio, sería Gendarmería Nacional aunque tampoco se conoce bien cómo será su coordinación en los accesos con la policía.
En tanto, de aquel panorama descripto por efectivos policiales y por funcionarios municipales no fue para nada alentador y hoy en día, los mismos comerciantes, aducen que la situación está igual o peor.
En base a esto, los propios comerciantes confirman que no hubo mejoras sustanciales en ninguno de los puntos pedidos. Algunas de las inquietudes planteadas, atinadamente, por los comerciantes presentes fue la de colocar más policías en la calle, más compromiso de los efectivos presentes, más móviles, vías de comunicación más rápidas y ágiles ya que el 911 “no sirve”, expresaron los propios comerciantes y que la justicia sea más ágil en la resolución de los casos.
En el discurso, plantearon de “imposible” la idea de colocar más policías en la calle porque la mayoría de jóvenes, potenciales aspirantes, buscan una salida laboral remunerativa en empresas. En tanto, el Jefe Departamental, Gerardo Cappozucca, dijo que la bisectriz de su gestión es fomentar más compromiso de los efectivos que hoy trabaja en el distrito; algo que o no fue bien receptado o interpretado por el Jefe Distrital, Eduardo Molina o por el Comisario David Alcaraz, o que directamente no les interesa a los policías desarrollar; ya que la situación no se modificó, expresado por los propios comerciantes en cuanto a atención en la comisaría y operatividad de los efectivos en la calle. En cuanto a la agilidad en las vías de comunicación, todo se unifica en el 911 por orden del gobernador. Y respecto a la justicia ningún vecino pudo consultar y trasladar sus inquietudes con fiscales y jueces porque no asistieron ese día a la reunión y tampoco se pudo generar otro encuentro.
Por su parte, el Ejecutivo municipal sigue sin brindar información sobre su plan municipal de seguridad. Los controles en los accesos a la ciudad son una incógnita en cuanto a su aplicación y su rol en esta nueva tarea de “municipalización de la seguridad” continúa siendo incierto, ya que su inversión se ampara en una tasa que pocos vecinos de Zárate abonan. “El municipio no quiere esconder la cabeza pero hay cuestiones que nos exceden”. Además, hoy el municipio solventa alquileres, como el de la Fiscalía y la Departamental, compra nafta y adquiere cámaras de vigilancia. Además, coordina el control de la nocturnidad y de los casi 200 mil pesos que recaudamos de la tasa de prevención se gasta la mitad en combustible para los patrulleros”, había expresado el secretario de Gobierno, Ariel Ríos; en aquella charla. “Lo que he podido visualizar, en estos veinte últimos días, es que comparando a años anteriores se ha elevado el número de delitos, sobre todo en cantidad. Además, vemos mucha conflictividad social que va en desmedro de todo lo que podemos hacer en prevención ya que vamos detrás de los hechos”, lamentó el Jefe Departamental de policía, Gerardo Cappozucca. En tanto, la DPU sigue patrullando la ciudad con cuatro móviles y otro en Lima, algo que reconocen también como “insuficiente”.

Pocos cambios y más robos

Si bien comerciantes advierten una mayor presencia policial en la zona céntrica, los barrios continúan siendo blanco fácil de los delincuentes y sectores, que a partir de una determinada hora parecen librados a su suerte o a la buena voluntad de quien vaya a robar. El último operativo de control a partir de la “saturación” sirvió a medias porque se desarrolló en horas únicamente por cuatro horas y en el centro.
Las reuniones de la Comisión Municipal de Seguridad sirven en el plano discursivo y político pero no trasladan a la realidad soluciones concretas.
La única medida positiva, y comprobable en el quehacer diario, son las dos motos que colocó la Policía Vial, cuyos efectivos trabajan doce horas, de 8 a 20, para prevenir el delito dónde y cómo pueden. “Por lo menos andan, los vemos, nos preguntan si está todo bien. Se paran, detienen a sospechosos. Pero los patrulleros siguen igual, nadie se baja, andan paseando y todo sigue igual en ese sentido”, expresó el comerciante de una tienda de indumentaria.
Los que si se acumularon fueron los hechos delictivos. Desde el 6 de julio pasado, fecha de la última reunión por seguridad en el Centro del Comercio, se sucedieron los siguientes hechos, por lo menos constatados, tres hechos delictivos denominados “cuento del tío” en Villa Fox. Los tres con confirmación de ingreso a las viviendas y posterior saqueo. El asesinato de un joven de 21 años en “La Ilusión”, robos a mano armada en Villa Massoni, asaltos a viviendas con delincuentes que fingen ser empleados de la CEZ, más robos a comercios céntricos, como una mercería de Pinto y Brown, agencia de lotería, reiterados robos a choferes de colectivo en barrio Cementerio, asaltos en la vía pública en Villa Carmencita, el robo a una ferretería en calle Mitre, de una carnicería en Moreno y López y Planes y de una verdulería en Villa Fox, ubicada en Alem casi López y Planes.
A raíz de todo esto, los comerciantes y vecinos siguen preocupados, la prevención no llega y las soluciones paliativas, de parte del Estado provincial, nacional y local, tampoco son palpables en la realidad; más allá del discurso.