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Homenaje a Pablo Manca en Escalada

En junio de este año, y tras la aprobación del Concejo Deliberante, la Asociación Vecinos y Amigos de Escalada vio como se cristalizaba un pedido suyo para homenajear al dirigente radical de aquel pueblo, Pablo Manca.
En la esquina de la parroquia, donde hoy reside la vecina Leonor Correa, y que en vida fuera habitada por el vecino Andrés Pablo Manca se colocó una placa recordando al político local, que lleva la firma de los vecinos de Escalada y del Foro Radical Illia.
Hoy esa esquina, entre las calles Campo Argentino y Caminito de la Iglesia, es denominada “La Esquina de Pablo A. Manca”.
“El Dr. Andrés Pablo Manca ha sido un ciudadano de destacada trayectoria que dedicó por entero su vida a una de las más nobles actividades humanas como lo es la política. Formado en los principios republicanos, fue un hombre de la democracia, a la que no concebía sino dentro de las normas del respeto y la caballerosidad ante los propios y adversarios. Ejerció su profesión de odontólogo en forma interrumpida, cuando la política se lo permitía, y cuando finalmente la abandonó, donó su equipo completo al servicio del Hospital Zonal “Virgen del Carmen”. Su particular carisma lo llevó a convertirse en uno de los dirigentes más conspicuos del radicalismo zarateño de los últimos veinte años. Fue concejal desde 1965 hasta 1966, cuando tenía 27 años; y nuevamente desde 1983 hasta 1985 y de 1997 a 1999. También ocupó la banca de diputado provincial en dos ocasiones -presidiendo en la legislatura bonaerense la comisión del discapacitado, elaborando numerosos proyectos de ley al respecto- y dirigió los destinos de la oficina del PAMI Zárate y del comité radical local, en tres oportunidades. En tiempos de la dictadura militar, cuando la actividad política estaba prohibida, canalizó su interés social participando en la comisión directiva del Círculo Popular de Cultura. Su vida austera se reflejó en la humilde vivienda que habitó en Escalada, Paraje este que eligió como su lugar en el mundo y donde finalmente murió, en el año 2003”, reza un pequeño resumen de su vida, adosado a un viejo proyecto de colocarle el nombre del político a una calle de Escalada.
Finalmente fue una esquina que hoy rescata la vida y el ejemplo de Manca que, como otros tantos ciudadanos, se han destacado en función del servicio a su Comunidad.
A diferencia de la ciudad de Zárate, en donde se destruyó el busto de Raúl Alfonsín dos veces en menos de cinco meses, en Escalada hay espacio público para el recuerdo de unos de sus vecinos más queridos y que hoy sigue presente en el recuerdo de todos los zarateños más allá de la placa.