Luego de las dos horas que duró la jornada, el público presente mostró una evidente preocupación por el polo tecnológico nuclear que planea instalarse en Lima; que cuenta con la instalación del proyecto Carem y de Atucha II.
“Este es un principio de muchas otras acciones programadas que seguirá haciendo el grupo”, adelantaron desde el movimiento antinuclear Zárate- Campana que se mostraron felices por la repercusión y por la respuesta del público.
“Además, lo positivo es que vinieron muchas docentes y estamos convencidos de que cuánto más información tenga la población, los docentes, los alumnos será mejor. Tendremos más derecho a elegir y a saber qué es lo mejor para nosotros”, agregaron. “No es posible aplicar el concepto de soberanía energética en un país estructurado bajo un proyecto no soberano que no respeta la autonomía de sus pueblos ni las decisiones de su propia gente. En este contexto en donde poco importan las decisiones soberanas de los pueblos acosados por la minería a cielo abierto, las pasteras y el desmonte que habilita la expansión de la frontera sojera; pasan desapercibidos los riesgos latentes vinculados a la operación de los reactores nucleares, aun habiendo caducado la vida útil operativa para la cual fueron diseñados. Porotos para cerdos, minerales para sociedades con una cultura cuyo consumo nos supera hasta veinte veces más y pasta para hacer papel en el extranjero a cambio de hermosos pinos que ubicamos simétricamente en donde antes había un ecosistema ¿Energía para qué? ¿De qué manera obtenerla? ¿A qué costo? Nadie parece demasiado preocupado de tener a una Argentina, en un horizonte a 20 años, con los suelos agrícolas agotados, los ríos subterráneos infiltrados con cianuro, las aguas de las altas cumbres en manos de corporaciones extranjeras con vínculos militares. Ni tampoco nos llama la atención el futuro de los reactores nucleares y sus residuos radioactivos que, en el mejor de los casos, quedarán encofrados y custodiados de por vida o abandonados del mismo modo que la Comisión de Energía Atómica lo hizo con el basurero radioactivo de Ezeiza o con la mina de uranio en Mendoza”, expresó e el grupo antinuclear regional.
Dentro de los panelistas estuvo Claudio Caruso, de la Asociación Contra la Contaminación Ambiental dede Esteban Echeverría. “Donde hay una instalación nuclear hay un problema”. Al mismo tiempo se refirió a una “irresponsabilidad total de las autoridades que nos gobiernan” y de una “desinformación cómplice” en escuelas, universidades, centros políticos y medios de comunicación. También Pino Solanas, preguntó: “¿Por qué será que está prohibido bañarse en el Paraná?”. “La más delirante de las energías es la energía nuclear por el gran daño que le ocasiona a la naturaleza. “Se vienen desafiando los desequilibrios de la naturaleza hace siglos, y la dirigencia nacional es de una torpeza que no se puede imaginar”. Tras recordar que hace tiempo que no venía por Zárate, le dejó un mensaje a la industria del automóvil: “Hacía rato no venía a Zárate… ¡Qué cantidad de coches! La civilización del automóvil es lo que más ha contaminado”.
“La energía nuclear en algún momento dejará de ser, ya sea porque las centrales tienen una vida útil limitada o porque se agota el uranio que, como recurso no renovable hace cada vez menos competitivo el costo operativo, o porque simplemente un escape radioactivo ha contaminado Zárate, Campana, Gran Buenos Aires, Capital Federal u otras zonas. Estamos seguros que así será; la energía nuclear dejará de ser en un corto plazo; claro está, que el problema es que no sabemos a qué costo. Para una tecnología de descarte que genera basura radioactiva bajo el pretexto de no generar Dióxido de Carbono y que se basa en un mineral que debido a su escasez se encuentra tan diseminado que sólo se puede extraerlo mediante explosiones a cielo abierto, las preguntas siguen siendo las mismas ¿Para qué asumir semejante riesgo? ¿Y quién se abroga el derecho de asumirlo por nosotros? ¿No sería más razonable agotar hasta el último centavo en el desafío inevitable de descubrir todas las posibilidades de las tecnologías limpias en un país de extensas costas, vientos constantes y desiertos de incesante sol? El tiempo es ahora. Y como publicó la Revista Nature, quizás la revista científica más renombrada del mundo, si queremos detener el calentamiento global catastrófico; ¿Por qué deberíamos de elegir la opción más lenta, más cara, menos eficiente, menos flexible y más riesgosa? Actualmente la energía nuclear es un mero obstáculo en la transición a un abastecimiento eléctrico sostenible”, concluyó el Movimiento Antinuclear Zárate-Campana.
Estudio epidemiologico
Una de las disertaciones más aplaudidas fue la del periodista e investigador Javier Rodríguez Pardo, habló los efectos de la energía nuclear sobre la salud. “Todas las centrales nucleares registran escapes radiactivos al exterior y en opinión de John Gofman, eminente científico físico nuclear y médico, integrante del proyecto atómico Manhattan, descubridor del uranio 232 y 233, célebre y prestigioso investigador de la energía nuclear y de sus efectos, considera que la concesión de licencias para plantas nucleares es un “asesinato aleatorio premeditado” porque se sabe lo que se está haciendo. Advirtió reiteradamente que “la evidencia sobre la radiación que produce el cáncer está fuera de duda. Gofman expresó, he trabajado 15 años a partir de l982 y también lo han hecho muchos otros y sabemos que la radiación produce cáncer hasta en las dosis más bajas”, comentó Ródríguez Pardo y concluyó, “no hay en Zárate un estudio epidemiológico que nos indique cuántos casos de Cáncer hay en la zona. Esto se debería haber hecho hace mucho tiempo. Físicos y médicos norteamericanos han determinado que la radiación causa enfermedades. No puede ser que el Estado no se ocupe del tema”.









