Las intensas lluvias registradas en los últimos días en distintos puntos de la provincia de Buenos Aires provocaron que cerca de 1.500 personas fueran evacuadas de sus viviendas. En el distrito muchas familias de las zonas más periféricas resultaron afectadas aunque no fueron necesarias medidas de prevención.
No obstante, la inusual caída de agua que resultó casi incesante por casi más de una semana provocó en el barrio San Cayetano de la vecina ciudad de Campana, a metros del límite con Zárate, y en asentamientos de alrededores inundaciones que originó la movilización de vecinos que decidieron realizar un piquete en ambas vías de la Ruta Provincial N° 6.
Reclamaron asistencia y soluciones a un problema que se repite con cada temporal. Los manifestantes expresaron que además del agua que en muchos casos llegó al interior de las precarias viviendas, las consecuencias continúan hasta días después de haberse retirado el agua.
Debido a que la situación no es nueva vecinos de San Cayetano decidieron cortar la ruta e impedir la circulación vehicular en ambos sentidos, tanto hacia Buenos Aires como hacia Zárate. A la manifestación se sumaron los habitantes del asentamiento “21 de Septiembre”.
Aunque hubo personal policial custodiando el reclamo y desviando el tránsito hacia Ruta 9, los automovilistas eran sorprendidos por el piquete ya que el desvío se hacia desde el lugar de los hechos y no desde, por ejemplo, la rotonda de Zárate, por lo que debían volver, tomar Ruta 12 y luego Panamericana.
Los manifestantes coincidían en reconocer el record de agua precipitada pero insistían en la necesidad de obras que modifiquen una realidad que se viene repitiendo desde hace tiempo.
En Zárate no hubo evacuados
Aunque no hubo evacuados en Zárate, muchos vecinos fueron afectados por el temporal por lo que se realizaron distintas tareas de asistencia social. La filial local de Cruz Roja colaboró en la articulación de acciones tendientes a brindar asistencia correspondiente a los vecinos de distintos sectores de la periferia de la ciudad
En los últimos años la Municipalidad ha desarrollado distintas obras tendientes a prevenir el anegamiento de barrios que históricamente resultaban perjudicados por la lluvia, pese a esto la gran cantidad de agua caída en poco tiempo, que representa cifras record en los últimos tiempos, supera la capacidad de previsión. Asimismo, los gobiernos provincial y nacional realizaron relevamientos sobre el estado de las viviendas afectadas y en las zonas agrícolas para determinar la incidencia de las lluvias en los cultivos.
Ayer, el jefe del Comité de Emergencia del gobierno bonaerense, Luciano Timerman, señaló que había “mejorado” la situación en la provincia tras los anegamientos generados por las lluvias de los últimos días.
De todas formas, el Servicio Meteorológico pronosticó que volverá a llover el miércoles próximo (ver recuadro).
Sin embargo, el cese de las precipitaciones y la salida del sol esta mañana permitieron el escurrimiento de las aguas que habían desbordado de arroyos y ríos en distintos municipios, por lo cual unos 500 de los más de 1.700 evacuados lograron volver a sus casas.
“La situación ha mejorado”, por lo que “los evacuados van regresando lentamente a sus casas”, dijo Timerman. De igual modo, el funcionario advirtió, en declaraciones que “hay que esperar que las aguas terminen de bajar”.
El gobierno bonaerense reportó ayer que “de los 1.765 evacuados que fueron atendidos desde el sábado, 1.194” continuaban en los albergues temporarios, y que “571 personas pudieron retornar a sus hogares”. Entre los pobladores que continuaban en los refugios, 880 eran del partido de La Matanza, 60 de Moreno, 91 de Arrecifes, 75 de Pilar, 12 de Chascomús, 8 de Luján, 8 de Rauch, 9 de Olavarría, 9 de Azul, 30 de San Pedro y 12 de Mercedes, según un parte oficial.









