La rotisería “La Alhambra”, el gimnasio “Oxígeno” y un kiosco ubicado frente al Correo Argentino fueron, literalmente, saqueados en la madrugada de ayer. Nadie vio ni escuchó nada.
Según estiman, a las 22 horas ingresaron por los techos a robar en “La Alhambra”. Al parecer, habrían utilizado los techos del hogar Santa Teresita para ganar el fondo de la rotisería. Ingresaron por detrás del comercio y se llevaron dinero, mercadería y hasta una balanza y otros objetos más grandes. Sin embargo alcanzaron a llevarse las cosas más pequeñas y los objetos de mayor tamaño los dejaron en el techo, que luego fueron recuperados.
“Creo que a nosotros nos entraron en la madrugada. Hoy vinimos a trabajar y nos encontramos con todo este desastre”, comentó la propietaria del gimnasio “Oxígeno”, ubicado frente al Correo.
Al lado del gimnasio hay un kiosco. Ambos ocupan todo el predio de la antigua estación de servicio “Sol”.
De acuerdo a lo manifestado por los propietarios de los dos comercios, se trataría de los mismos delincuentes quienes, luego de robar “La Alhambra”, esperaron unas horas para ingresar por un patio interno al kiosco.
Una vez adentro, aprovecharon para robar mercadería, un LCD y un televisor. Calculan que la pérdida por mercadería ronda los 8 mil pesos. Como no pudieron salir por el lugar en el que entraron, realizaron un boquete en una separación de durlock que divide al kiosco del gimnasio. Cuando rompieron la pared estallaron los vidrios de un gran espejo colgado allí. En principio, serían entre dos y tres delincuentes. Estuvieron recorriendo todo el gimnasio para buscar una salida y lo consiguieron, fugándose por un patio interno y fugándose por los techos. Al parecer, estos dos saqueos habrían sido en la madrugada mientras que el de “La Alhambra” en la noche del lunes. El lugar de entrada y salida habría sido el mismo, el Hogar Santa Teresita.
Cuando llegó la policía, ayer por la mañana, encontró parte de la mercadería del kiosco tirada en el patio interno del gimnasio y una balanza de la rotisería y elementos de peluquería en uno de los techos.
Nadie vio ni escuchó nada. Las cámaras de seguridad ubicadas en toda esa manzana tampoco. Los robos a comercios siguen sucediéndose, esta vez a escasos metros de la Municipalidad y a una cuadra y media de la comisaría.










