La presencia de mayor cantidad de policías en la calle es, sin lugar a dudas, una de las medidas que la gente de Zárate quiere y espera para sentirse más segura y libre, en estos tiempos en los que la delincuencia pareciera haber ganado terreno.
Sin embargo, cabe preguntarse si es efectivo que se sature la ciudad con personal uniformado en la vía pública sólo en forma esporádica.
Después de dos semanas convulsionadas en términos delictivos, se pudo apreciar ayer la presencia de policías en las esquinas, en el centro y en los barrios de la ciudad. El último operativo de estas características se realizó un mes atrás, a mediados de julio. En el medio, sucedieron varios hechos que volvieron a conmocionar a la opinión pública local.
Un intenso patrullaje policial se extendió desde tempranas horas de la mañana de ayer desde el centro hasta los barrios. En forma sorpresiva, efectivos policiales de la Comisaría Primera junto al GAD (Grupo de Apoyo Departamental) y el cuerpo de Caballería de Campana, entre otros, custodiaron puntos claves del distrito tanto a pie como estáticamente en las esquinas y con las unidades móviles.
Fue en julio pasado cuando, a raíz de un pedido del Jefe Departamental, Gerardo Cappozucca, el Ministerio de Seguridad aprobó una medida similar de saturación policial en Zárate con 200 efectivos para hacer tareas de vigilancia y control vehicular. Una medida que funcionó un solo día en el que se procedió a la identificación de personas y vehículos.
Las acciones que se llevaron a cabo ayer estuvieron destinadas a reforzar la seguridad local y coordinar algún tipo de abordaje territorial en barrios con alta conflictividad. Se dispersaron policías de a pie por el centro y barrios lindantes. También se concentraron fuerzas en barrios periféricos. El operativo se extendió hasta horas de la tarde. Aunque hay un compromiso para repetir estas medidas en lo sucesivo no existe una programación diaria de las mismas.
Los operativos de saturación de estas características se llevan a cabo en el marco de programas sorpresivos de control y patrullaje planificados e itinerantes que van teniendo lugar en diferentes distritos bonaerenses con déficit policial, previa orden del Ministerio de Seguridad que tiene a su cargo Ricardo Casal.
Los vecinos esperan que este tipo de acciones como la reorientación de aspectos de logística, utilización de recursos humanos y aplicación de la legislación vigente, sean tenidas en cuenta y ejecutadas nuevamente en un corto plazo para que la seguridad se vea reforzada efectivamente y, así sí realiza una verdadera tarea de prevención.









