De la lucha por la libertad de pensamiento y de la vida política de la Nación está el proceso histórico de las bibliotecas.
En la época de la colonia ciertos libros traídos de contrabando contribuyeron a acelerar el proceso revolucionario. Por el tipo de gente que vinieron a colonizar el territorio argentino y de las características propias de la época el porcentaje de los que sabían leer era muy escaso, no existía gran cantidad de libros. Estos libros de ficción, literatura popular o caballeresca pasaban de mano en mano. Las escasas bibliotecas existentes, generalmente en los conventos, estaban formadas por libros piadosos y de filosofía teológica. estas no eran públicas
El propósito de instalar una de tal carácter surgió con la Revolución de Mayo y fue inspiración de Mariano Moreno quien escribió en la Gazeta del 13 de septiembre de 1810 un artículo que puede considerarse como el acta fundadora de nuestra Biblioteca Nacional. Ella mereció el estimulo de los gobiernos progresistas. Los hombres de Mayo dieron gran impulso a la cultura porque consideraron que la educación del pueblo era el mejor freno contra las tiranías. Se establecieron bibliotecas en los colegios de enseñanza secundaria, se fijó entre los fines de las Juntas Escolares el de fomentar la lectura y se fundó la Biblioteca del Congreso Nacional.
Sarmiento al llegar a la presidencia consideró el arma más poderosa de la democracia: la biblioteca pública y puso en el año 1870 , la pesar de las críticas, las bases de las bibliotecas populares argentinas.
Fue este pensamiento de Sarmiento la tercera etapa de la biblioteca argentina. La primera la de la Colonia fue la biblioteca conventual, la segunda la de la Revolución, de una biblioteca oficial con miras a los estudiosos y eruditos, la tercera que es actual, la de Sarmiento, de biblioteca dirigida a la masa de la población activa, generosa , agresiva contra la ignorancia. Sarmiento entendió la biblioteca como una continuación de la escuela.
Hoy una Biblioteca Popular es una asociación Civil y autónoma, creada por iniciativa de un grupo de vecinos de una comunidad. Ofrece servicios y espacios de consulta, expresión y desarrollo de actividades culturales, de la lectura ,de una colección bibliográfica y multimedia abierta al público
La Semana de las Bibliotecas Populares comenzó el domingo 23 de este mes y culminará el día 29. Esta conmemoración recuerda aquel 23 de setiembre de 1870 día en que se sancionó la ley que creaba la Comisión Protectora de Bibliotecas Populares propiciada por Domingo Faustino Sarmiento.
La Comisión Protectora de Bibliotecas Populares por resolución de fecha 17 de enero de 1922 declaró Popular a la Biblioteca Sarmiento del Círculo Popular de Cultura de nuestra ciudad, inscribiéndola con el Número 0914, acordándole los beneficios de la Ley Numero 419.
Esta conmemoración nos debe hacer reflexionar en el trabajo silencioso que se realiza desde las bibliotecas populares y en el apoyo que debe brindarles la comunidad.
Círculo Popular de Cultura
“Biblioteca Domingo F. Sarmiento”









