A la par de la construcción de las garitas de control en los accesos a la ciudad, el Ejecutivo municipal inició “arduas” gestiones con el Ejecutivo nacional para que el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, ordene a Gendarmería vigilar los accesos a la ciudad, conforme a la intención planteada por el municipio dentro de su plan de seguridad; que aún no ha dado a conocer.
Recién la semana pasada, trascendió que la clara voluntad del ex senador provincial y vecino de Lima, hoy es colaborar con Cáffaro en esta propuesta.
No hay ninguna información oficial al respecto pero Berni había dado su aprobación para enviar personal de Gendarmería a las garitas en los accesos. Parte de esos efectivos serán del Escuadrón de Seguridad Zárate- Brazo Largo y el resto de completará con miembros de otros escuadrones de la zona.
El control será de 24 horas y articularán acciones con la Policía local y la Policía Vial; además de actuar con diferentes dependencias municipales, como DPU, Tránsito e Inspección General. Hasta ahora los puestos construidos son cinco, Avenida Antártida Argentina y Colectora de Ruta Nº 9, en Teodoro Fels y Lavalle, en Caseros y Fels, en el Camino del Parque Industrial y Colectora, y en Santa Fe y Camino del Parque Industrial.
También se está tratando de concluir la sexta garita en Pellegrini y Colectora. Cabe mencionar que todos estos puestos se construyeron de durlock; placas conformadas por un núcleo de yeso, cuyas caras están revestidas por un papel especial, multilaminado que se utilizan para tabiques interiores o de aislación acústica y térmica; no para construir garitas a la intemperie y cuya finalidad está relacionada con la seguridad.
Este material no contiene disparos de arma de fuego y no es un ambiente cálido para los efectivos que se encuentren allí, custodiando la principal entrada a Zárate durante toda una noche.
Otro punto es que este programa de vigilancia tiene vigencia, y dichas garitas se instalarán 60 o 90 días, en principio, y luego se deberá renegociar el tema con el Ministerio de Seguridad de la Nación su extensión.
Por otro lado, a la par de la construcción de la sexta y última garita, el Ejecutivo está terminando de instalar en las anteriores la energía eléctrica, algunos detalles de pintura y la colocación de las cámaras.
El mobiliario será lo último que instalen para que, precisamente, “no se lo roben”, en palabras de funcionarios públicos municipales. Igualmente ya está comprado.
También se colocarán baños químicos junto a cada una de ellas.
Cabe recordar que cada puesto contará con cuatro cámaras de seguridad, tres afuera de la garita y una adentro, las cuales se sumarán al sistema de monitoreo que se haya presente en el distrito.









