El viernes pasado, este medio adelantó algunos pormenores de un grave hecho desarrollado ese día por la tarde en el barrio de Juana María.
Un joven de 16 años fue herido de un balazo por un policía en medio de un “tiroteo”. Cayó de un techo y luego murió. Todo se inició cerca de las 17 horas del pasado viernes. Una vecina dio aviso a la Jefatura Distrital que varios muchachos estaban corriendo por los techos en ocasión de robo. Inmediatamente un patrullero llega a la calle Guido Spano al 500 y divisa a varios jóvenes sobre el techo de una vivienda.
Según la versión policial de los hechos, hubo un intercambio de disparos con los dos delincuentes que se encontraban sobre el techo y, finalmente, uno de los dos agentes logró abatir a uno de ellos de un tiro en la espalda. A los pocos minutos llegaron otros móviles policiales de refuerzo y acordonaron toda la zona a raíz del fallecimiento del joven.
La Fiscalía caratuló al hecho como “Homicidio en Ocasión de Robo” hasta tanto se demuestre que el joven estaba robando y que las pericias también ayuden a resolver qué fue lo que aconteció esa tarde. No obstante, testigos aseguraron que se escucharon varios disparos, por lo tanto la versión del tiroteo está firme en la causa.
Igualmente, el policía protagonista del tiroteo pasó a “disponibilidad”, o sea que fue separado de la fuerza, hasta que el fiscal avance más en la causa, pero sigue en libertad.
Durante toda la tarde, la fiscalía tomó declaraciones a testigos presenciales, a familiares de la víctima y a gente del barrio.
Por un lado, familiares de la víctima siguen sosteniendo que se trató de un hecho de “gatillo fácil” y que el menor abatido no estaba delinquiendo, que solamente estaba subido al techo de una vivienda. En tanto, fuentes cercanas a la Comisaría Primera aseguran que fue un tiroteo, en donde jóvenes se encontraban en el techo según la denuncia de la vecina, en ocasión de robo. También otros testigos han declarado esto.
Sin embargo el hecho no concluye allí, al conocerse la noticia en todo el barrio, familiares y amigos del joven también se acercaron al lugar y a partir de ese momento se inició una serie de agresiones, amenazas e intimidaciones hacia el personal. Todas estas violentas reacciones a raíz de la hipótesis de que se trató de un caso de “gatillo fácil”.
Pero no quedó todo en indignación y en la agresión verbal; sino que denuncian que desconocidos que se identificaban como amigos y familiares de la víctima exhibían bombas “molotov” y blandían sus armas como forma de intimidación hacia los policías.
Las agresiones fueron escalando en violencia y, en un momento de la tarde, parte de los que estaban allí comenzaron a apedrear patrulleros; llegando a destrozar a dos de los móviles estacionados en el lugar.
El saldo de esta escalada de violencia, finalmente, fueron tres móviles rotos, uno de la Comisaría Primera, otro de la Jefatura Departamental y otro de la Comisaría Primera de Campana. Todos abollados, con los vidrios rotos y hasta en un momento amenazaron con prenderlos fuego con una bomba de fabricación casera denominada “molotov”.
Todo esto aconteció mientras se esperaba la llegada de la Fiscalía y la continuidad de las pericias.
Desde esa violenta tarde del viernes, la zona quedó “controlada” con policías de Infantería y con efectivos del Grupo de Apoyo Departamental (GAD). El motivo, según informaron fuentes policiales a este medio, es que en las tensas horas que continuaron a la muerte del joven; los familiares de la víctima amenazaron de muerte, adelante del fiscal y de toda la policía, a la vecina que avisó a la fuerza y al propietario de la vivienda en el que se produjo el deceso del menor.
Otro detenido
Por último, las novedades del caso cierran con la detención de un menor de edad; quien también habría estado subido al techo con el joven de 16 años que falleció.









