Inicio Actualidad La vecina Rosa Zapata celebró sus 100 años

La vecina Rosa Zapata celebró sus 100 años

Rosa con sus nietos y bisnietos en el agasajo que le realizaron sus familiares.

Rosa Brigida Espil de Zapata nació el 8 de octubre de 1912. Cien años después, toda su familia le festejó su cumpleaños en el Club Central Buenos Aires ante más de setenta personas.
“Fue una emoción muy grande. Estaban todos mis familiares, mis nietos y mis bisnietos”, expresó emocionada Rosa a LA VOZ.
La vecina vive en la zona de la Estación, cerca de la Escuela N° 7. Tiene tres hijos; Gladys, quien hace veinte años que vive con ella; Raúl y Elba. Además, tiene seis nietos, cuyas fotografías atesora en un aparador de su casa, y siete bisnietos, “el más chico tiene un año y la mayor 13”, se encarga de aclarar su hija Gladys.
Rosa nació en Concordia, provincia de Entre Ríos, en una zona rural. Su mamá murió cuando ella tenía ocho años; por eso fue a vivir a la casa de una tía, que vivió hasta los 99 años, “le faltaban tres días para cumplir los cien a mi tía, que me crió de muy pequeña”, recordó Rosa.
Allí conoció a Julio Zapata, su gran amor que vivía a la vuelta de la casa de su tía. Se casó de joven y se fue a vivir a Capital Federal con él. Julio era integrante de la Marina y luego de unos años fue trasladado a Zárate, junto a toda su familia.
A la par de la crianza de sus hijos, Rosa tuvo una despensa en la esquina de Maipú y Bolívar; donde hoy existe una panadería. Además, ella mantuvo una vida social muy activa con otras esposas de ex integrantes de las fuerzas armadas. Asiduamente se juntaban en el Círculo de Oficiales de Mar a jugar a las cartas y a charlar, por lo menos una vez a la semana.
Este grupo de amigas, precisamente, le obsequió una corona cuando cumplió los 98 años y la nombraron, simbólicamente, como la reina del grupo. Esta vez no podían ser menos, así que le regalaron en su cumpleaños un ramo de rosas que juntas formaban el número cien.
El pasado lunes 8 de este mes, que cayó feriado, sopló cien velitas; junto a toda su familia y en una fiesta inolvidable. “Nunca pensé llegar a los cien. Por eso estoy muy agradecida de toda mi familia por esta gran fiesta”, concluyó Rosa.

 

Rosa con sus nietos y bisnietos en el agasajo que le realizaron sus familiares.