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Talento y emoción en el Coliseo

Una impresionante demostración de talento y emoción en estado puro, una noche realmente mágica, fue la que nos regaló el viernes la actriz y cantante Cecilia Rossetto, en su primera presentación en Zárate sobre el escenario del Teatro Coliseo, en función gratuita organizada por la Dirección de Cultura y la Secretaría de Desarrollo Humano y Promoción Social municipal. Un público agradecido la ovacionó de pie durante varios minutos.
La Rossetto eligió Zárate para volver a cantar después de un año, y confesó hacia el final del concierto -con lágrimas en los ojos – que sus nervios y gran expectativa, se debían fundamentalmente a que éste era su primer recital tras haber superado un cáncer de tiroides que, según los diagnósticos médicos, le podía haber costado la voz. La artista no sólo se recuperó de su enfermedad, sino que ofreció un recital de tangos de casi dos horas, con una energía, un talento y una pasión pocas veces visto en este escenario. Agradeciendo a cada momento, poder pisar las mismas tablas que Gardel, el mismo suelo que los hermanos Expósito, y poder cantar en la Capital Provincial del Tango ante una platea conocedora, exquisita y extasiada.
Cecilia Rossetto en todo su esplendor se dio el lujo de pasear por todas las variantes de la música ciudadana desde Discépolo hasta Eladia Blázquez, pasando por el permanente homenaje a Homero y Virgilio, con una reverencia y una humildad, propia de los grandes, para culminar con las bellas palabras de aliento del poeta Goytisolo y Paco Ibánez, “Palabras a Julia”, una canción que cantó junto a toda la platea en medio de los varios bises del final.
Acompañada de tres músicos magistrales, de reconocida trayectoria internacional como Walter Castro (bandoneón), César Angeleri (guitarra) y Horacio “Mono” Hurtado (saxo), Cecilia Rossetto pasó por Zárate, pero no fue un paso más. Dejó una huella profunda, un gran mensaje de esperanza y una larga estela, prometiendo su pronto regreso a nuestra casa, preguntándole a la gente: “Qué le daban de comer en Zárate a toda esta gente para que floreciera tanto talento, todos estos maravillosos poetas?”, en referencia a nuestros grandes tangueros.
Perteneciente a una generación que resistió desde el arte la Dictadura y se hizo grande fuera del país, sorteando obstáculos, bombas y otras yerbas, circuló por todos los géneros desde el teatro de revistas y la telenovela al humor de café concret y la canción, Cecilia se siente hoy muy cómoda y orgullosa con el tango. Y lo demostró el viernes, en este impecable show, donde todos los detalles técnicos (gracias a Caio también en su desenvolvimiento profesional) y artísticos fueron cuidados al más mínimo detalle.