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La perla del Festival del Teatro que se hizo en Zárate

Ofreció una versión de Jean Cocteau, "La Vonz Humana".

Hubo muchas sorpresas este fin de semana, en el marco del festival de teatro que organizó la Dirección de Cutura y la Secretaría de Desarrollo Humano y Promoción Social de Zárate, en forma conjunta con el Consejo Provincial del Teatro.
Una de las más gratificantes fue la presentación de un elenco alemán, el grupo Tagh, proveniente de la ciudad de Stutgart, quien ofreció una particular versión del clásico de Jean Cocteau, “La Voz humana”, ante una platea rendida como pocas veces, que aplaudió de pie a la destacada intéprete.
Momentos antes del cierre del Festival y la entrega de distinciones, hizo su presentación, por primera vez en Zárate, un elenco de semejante jerarquía internacional, que el público pudo disfrutar plenamente más allá de las barreras del idioma. Porque esta gran actriz que es Tagrid Gneiden hizo sentir y vivenciar cada uno de los estados de ánimo, su placer, su euforia, su desesperación, su ira, su bronca, y su dolor, sólo con las maravillosas dotes de intérperte que la Naturaleza le dio.
En “La Voz humana”, una mujer desahuciada espera el último llamado de su amante, el que fue la razón de su vida durante cinco años, y que ahora se ha marchado con otra. Ese teléfono, el de la mesa, y el que cuelga del techo de la sala, como símbolo de un sino trágico, es casi el único elemento con el que cuenta la actriz para desarrollar la historia.
Pero ahí, en un escenario despojado, salvo por una mesa, cuatro sillas y el teléfono, Tagrid despliega todas sus artes de actriz inmensa: Los movimientos sutiles de su cuerpo, su danza, los gestos, los medios tonos de las palabras, su espléndida voz.
Canta en alemán, en francés y en inglés y canta cada vez que su euforia o su dolor se lo requieren, canta casi al compás de sus sentimientos y esa música llega al espectador y lo conmueve. Se vale de todo su cuerpo, de cada movimiento, de cada suspiro, del talento de su voz, de la simbología que le permiten los colores, la pintura en su cara, para hacernos entender todo lo que pasa.
Por ahí, desliza alguna que otra frase en español -recién aprendido-, como gesto hacia la platea argentina y para ubicarnos mejor en la situación. Pero ni falta que hace; ella , su talento y la acertada puesta de su director Gustaf Adolf Frank, logran que el idioma desaparezca, y uno entienda todo sin saber que dicen las palabras. Una demostración cabal de que la lengua no es barrera cuando el hecho artístico se convierte en algo sublime.
Un silencio casi sepulcral en el Forum dio fe de la atención puesta por la platea; un silencio profundo y el contrastante, apabullante, aplauso final coronó lo que fue un gran broche de oro para una fiesta que todos los teatreros de Zárate y la región pudieron disfrutar a pleno, y además de manera totalmente gratuita.

 

Ofreció una versión de Jean Cocteau, “La Vonz Humana”.