Como contracara del cuidado de los espacios públicos ubicados en la costanera, hoy se halla el cementerio, un predio en avanzado estado de abandono a raíz de la falta de obras de mantenimiento diarias a cargo del Ejecutivo municipal.
Altos pastizales que nadie cortó previamente a las fiestas y cestos de basura repletos que no se recogen ni se limpian son la postal característica del cementerio.
Esta situación viene siendo registrada por los vecinos desde principios del mes de diciembre. Cuando muchos de ellos se acercaron a la Oficia de Atención al Vecino, la recepcionista, amablemente, les comunica que los sucesivos paros afectaron el mantenimiento. Cabría preguntarse qué tareas desempeña el otro sindicato municipal y si dentro del paquete de tareas de mantenimiento en espacios verdes de la ciudad que el Ejecutivo privatizó a la empresa Clean Garden, existe efectivamente el mantenimiento de la necrópolis local.
“Acabo de llegar del cementerio. Por Dios ¿Alguien va a hacer algo por el estado en el que se encuentra? ¿Dónde está el municipio? Claro, la costanera esta hermosa, la municipalidad tiene rejas ¿Y el cementerio? Pastos altos y basura. Todo da mucha pena”, expresó una vecina. “A pocos kilómetros el Cementerio municipal de Campana es un lujo”, dijo Liliana.
“A la tristeza que nos embarga cuando vamos al cementerio, se suma el inmenso dolor por ver el abandono, la desidia y la falta de previsión. Los pastos altos tapan las tumbas, mugre, barro y escombros completan un paisaje totalmente desolador. El funcionario encargado del cementerio debería sentirse avergonzado”, reclamó Claudia.
Conforme pasan los días, los pastizales siguen creciendo y más en esta época de verano. En tanto los vecinos ven cómo sus quejas se acumulan en la oficina de atención al vecino pero la situación continúa igual.








