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  • No se iniciaron las obras en la antigua casa De la Torre

    6/2/2013

    La negociación era clara, el grupo inversor “BBS Emprendimientos S.A” había adquirido el terreno donde hoy se emplaza la antigua casa de la familia De la Torre y, a cambio de excepciones en el Código de Planeamiento Urbano para poder construir un edificio más alto de lo establecido, le ofreció al Ejecutivo remodelarla para luego cedérsela.
    En enero del 2012, los propios concejales oficialistas de Nuevo Zárate aprobaron dicho proyecto y se consensuó en general la cesión de la vieja casa del cineasta zarateño Raúl De la Torre, ubicada en Ituzaingó al 200.
    Fue en octubre del año 2010 que la firma presentó esta propuesta para restaurar y ceder la casa de la familia De la Torre al Ejecutivo, que la destinaría a actividades culturales. En contraprestación, el Ejecutivo debía permitir la construcción de un edificio con una altura superior a la determinada en el Código.
    En la sesión del 3 de mayo de 2012, el propio bloque oficialista pidió que una Comunicación (Pedido de Informes), con el número 174/ 12, pasara a “Archivo”. Pero en ella se pedía precisamente los antecedentes de la empresa BBS SA; que nunca fueron girados al HCD. Ya sea, balance, estatuto social, antecedentes de obra y hasta el título de propiedad de la casa y del terreno de la familia De la Torre.
    Hoy los concejales saben lo mismo que la población, que se cedió la casa a una empresa que planea construir un alto edificio al costado, pero nada más. Si se guían por lo que ven en el predio de calle Ituzaingó, frente al Club Paraná, tampoco se puede llegar a dilucidar nada, ya que la casa sigue en estado de deterioro y no hay ningún movimiento que haga suponer el comienzo del proyecto.
    Además de la propuesta de cesión, se comunicó que la empresa iba a remodelar la vieja casa. Al respecto surgieron preguntas que hoy nadie quiere o puede contestar; la casa se donará y se remodelará antes de la construcción del edificio. De ser así, el centro cultural comenzará a funcionar con una gran obra detrás con todos los riesgos que esto implica. En cambio, si la empresa planea remodelar la casa luego de la construcción del edificio, Zárate tendrá un nuevo centro cultural, y la recuperación de la zona, dentro de cuatro o cinco años que dura la obra. Nadie lo sabe.
    El proyecto
    La propuesta de la compañía es construir una torre de similares características a la que está hoy ubicada detrás del museo Quinta Jovita. Pero como la casa de los De la Torre está “protegida” patrimonialmente, no podían derrumbarla; entonces optaron por dividir el terreno y proponer su donación a cambio de elevar la altura a treinta metros, cuando la ley establece que para esa zona la altura máxima permitida es de doce metros. El Código de Planeamiento Urbano, que regula la construcción de todas las edificaciones en el partido, prevé ciertas excepciones que funcionan a modo de “incentivos” para la construcción; por lo que, en teoría, no había problemas a nivel legal.
    El predio total es de 1.975 metros cuadrados, por lo tanto la empresa pretende derrumbar algunas secciones de la casa que no forman parte del conjunto original y ceder parte del terreno a la Comuna. El área en cuestión se extendería desde la casa hasta la barranca, con vista al Río Paraná.
    La Comisión Municipal de Preservación del Patrimonio Cultural Arquitectónico y Urbano analizó la propuesta en una reunión y sostuvo que “con la donación de este inmueble, la comunidad pasaría a contar con una propiedad de gran valor patrimonial; tanto por su historia como por sus valores arquitectónicos y paisajísticos que permitirá el desarrollo de la actividad cultural en expansión del Museo Quinta Jovita y el fortalecimiento de un sitio patrimonial relevante como es la zona de Ituzaingó entre Adolfo Alsina y Aristóbulo del Valle”.
    Desde un principio, el Ejecutivo vio con buenos ojos esta propuesta, por eso luego de la aprobación de esta Comisión, Cáffaro y el presidente de la empresa, Roberto Barry, firmaron en agosto un convenio por el cual el Municipio aceptaba la cesión y la empresa se comprometía a restaurar la casa antes de ser entregada; también a cuidar el bien en el tiempo de construcción del edificio contiguo y a “recibir asesoramiento” de la Comisión Municipal de Preservación del Patrimonio Cultural Arquitectónico y Urbano, mediante inspecciones semestrales. Tal como lo sugirió la Comisión Municipal, el Ejecutivo planea anexar este predio a la Quinta Jovita para consolidar un polo cultural. Sin embargo al día de hoy, nada se sabe del desarrollo de este emprendimiento.