La falta de infraestructura en nuestra ciudad en el transporte público, y hasta privado, de pasajeros es un hecho que conmueve a viejos vecinos memoriosos, muchos de ellos choferes o simplemente pasajeros nostálgicos. Por Zárate ya no pasan los trenes de larga distancia ni tampoco colectivos ante la falta de infraestructura. La mayoría van al parador “La Carmela” de Campana. Resulta llamativo que Zárate por su ubicación estratégica dentro del país y de la provincia no posea aún una terminal de ómnibus de larga distancia.
Se repite el lema “Ramal que Para, ramal que cierra”
En principio, en materia ferroviaria hace dos semanas se dio a conocer que en larga distancia ya se suprimieron 165 servicios de trenes en los últimos dos años por falta de inversiones y rescisiones contractuales; todo esto acompañado por una degradación operativa y sistemática en la calidad del servicio que, tal como se observa, no son patrimonio exclusivo de los trenes metropolitanos. Los servicios ferroviarios del interior del país que operan las provincias y concesionarias privadas también registran un marcado deterioro que parece no tener fin.
Con el tren social a Mar del Plata que canceló el viernes el gobierno bonaerenese de Daniel Scioli, ya llegan a 165 la cantidad de servicios mensuales de larga distancia que se han suprimido en los dos últimos años por falta de inversiones y rescisiones contractuales.
Tras la decisión del gobierno menemista de levantar la mayor parte de los servicios, bajo el slogan “ramal que cierra, ramal que para”, la operación de los trenes interurbanos quedó a cargo de unas pocas provincias que resolvieron mantener la actividad ferroviaria. Precisamente la falta de planificación del gobierno nacional y la aplicación de una política integral para los trenes interurbanos quedó expuesta en las idas y vueltas que registraron los servicios a Uruguay y Posadas, hoy sumidos en la decadencia.
Y la ciudad “puerta del Mercosur”, como muchos aún la siguen denominando a Zárate, quedó sin trenes. El “Gran Capitán” a Misiones y el Tren de los “Pueblos Libres” dejaron de pasar y ni el Ejecutivo ni el Concejo Deliberante se preocuparon por elaborar un pedido de informes para determinar el motivo de la suspensión del servicio, ya que no hubo una voz oficial informando de esto a la gente, más allá de que en concreto el servicio lo prestaba el grupo de Cirigliano. Sin embargo, luego de la quita de la concesión a TBA tras la tragedia de Once no se volvió a licitar. En el caso del “Gran Capitán” que unía la terminal porteña de Lacroze con las provincias mesopotámicas, el servicio estuvo desde 2002 hasta fines de 2011 en manos de la empresa privada TEA (Trenes Especiales Argentinos). En diciembre de 2011, el gobierno nacional le quitó la concesión y se la dio a la ex TBA para que lo opere en forma conjunta con el tren binacional. Pero la caída en desgracia de TBA también terminó arrastrando al “Gran Capitán” que dejó de correr en mayo del año pasado. Desde entonces, el Gobierno nacional se “olvidó” literalmente del tema y nada indica que vaya a concretarse una pronta reanudación de esos servicios.
Principalmente el “Gran Capitán” tenía un fuerte arraigo con la ciudad ya que era un símbolo junto al Puente Brazo Largo. Ahora anticiparon que un grupo inversor coreano está recorriendo la línea para venderle al gobierno vagones de trenes. El mes pasado estuvieron en Santo Tomé pero todo son nuevamente anuncios.
En el otro caso, la gran comunidad de uruguayos residentes en Zárate celebraron el lanzamiento del tren de los “Pueblos Libres” por Zárate, con coches modernos de origen holandés. Todo quedó sumido en la desidia, al igual que toda la infraestructura ferroviaria que existe en la ciudad, en las estaciones y en los alrededores.
La terminal frenada
En el mismo sentido, la infraestructura de nuestra ciudad relacionada al transporte de colectivos de larga distancia también se encuentra desarticulada. Un ejemplo de esto es que muchas de las líneas privadas no operan en la ciudad sino en Campana, en el parador “La Carmela”, a donde deben dirigirse todos los zarateños para tomar un micro.
Si bien el Ejecutivo se ocupó del asunto, lo hizo a medias; ya que la obra de la nueva terminal quedó nuevamente suspendida y hace varios días que no se ve a ningún obrero trabajando. El proyecto está totalmente desfasado de su plazo de obra y se desconoce el valor total que tendrá una vez finalizada.
Actualmente, los colectivos que viajan al litoral paran en una precaria boletería en el Centro de Camioneros de barrio Pitrau, sin comodidades para nadie.
O sea que por acción del Estado nacional ningún tren de larga distancia pasa por Zárate y por inacción del Ejecutivo municipal en acelerar la obra de la nueva terminal de larga distancia los ómnibus pasan de largo hacia Campana.







