Ayer a las 17 horas ocurrió un hecho preo-cupante: un joven de 22 años fue asaltado, baleado pero salvó su vida de milagro cuando una bala le ingresó por la cabeza, rebotó en el hueso maxilar y luego quedó alojada en la boca del damnificado.
Todo sucedió en la esquina de calle Rawson y Alberti, en pleno barrio de Villa Carmencita. Un joven de 22 años, identificado como Gastón Mendoza, circulaba caminando por la vereda cuando es interceptado por dos sujetos en una moto roja. Uno de ellos blandiendo un arma se baja de la moto y lo intenta robar.
Según informó la policía, Mendoza se resiste al robo y comienza a huir. Sin embargo el sujeto que tenía el arma lo persigue, lo alcanza y le dispara. El joven de 22 años recibe la bala por la espalda, “el proyectil le ingresa en su cabeza, entre la zona del parietal izquierdo y el oído, rebota en el hueso maxilar y termina alojado en la boca”, confirmaron desde la Comisaría Primera.
Él, aún consciente pero resentido y confundido por el hecho, queda acostado sobre el pavimento. Segundos más tarde despide la bala por la boca pensando que era una muela. Vecinos del lugar corrieron en su ayuda y minutos después fue trasladado por Semzar al hospital, todavía consciente y estable. Allí lo dejaron en observación y, según confirmó la policía, no tenía lesiones cerebrales aparentes. Al cierre de esta edición su cuadro de salud era óptimo y estaban a punto de darle el alta.








