Es una historia tan repetida como lamentable: la violencia y la inseguridad de las calles, denunciada hasta el hartazgo por los vecinos, también se da en las escuelas de la provincia y en los hospitales bonaerenses. Y el Hospital “Virgen del Carmen”, como entidad sanitaria de referencia en la ciudad y en la zona, no es ajeno a esta situación.
En la tarde del viernes, una médica y un médico de la guardia de Pediatría fueron agredidos por una mujer y un hombre, respectivamente.
En el primero de los casos la impaciencia de una madre para que la atiendan originó un forcejeo con una profesional. Finalmente la agresora fue reducida pero la médica resultó con un esguince de muñeca. Herida de la forma en la que estaba, no pudo seguir atendiendo.
En la otra situación, un médico pediatra fue agredido por el padre de un paciente a raíz de que dejó entrar a otra nena primero, que también tenía una urgencia.
Esto provocó que el hombre se encolerizara y tome del cuello al médico, luego le propinó un golpe de puño en la cabeza y le “revoleó” una silla. Al igual que la médica no pudo seguir atendiendo porque resultó con heridas considerables en su cabeza.
Luego ambos profesionales quedaron nerviosos, lastimados, pero nada sorprendidos de la situación, ya que la violencia y la inseguridad es moneda corriente en la guardia del Hospital desde hace cinco años a la fecha. Los agresores, en definitiva, fueron detenidos por la policía gracias al botón antipánico instalado en el nosocomio.
La otra cara del problema
Cada vecino que va al Hospital llega con un problema, y más aún si se trata de la salud de sus hijos.
Actualmente el Hospital es el único centro de referencia en la ciudad en la atención pediátrica y el único establecimiento que tiene una guardia pediátrica. Pero el problema es que solamente es atendida por dos médicos.
Precisamente los profesionales hoy aducen que no dan a basto para atender a la gran demanda de pacientes y de urgencias que llegan a la guardia del nosocomio. Y aquí radica uno de de los problemas de fondo, una demanda creciente que sólo atienden dos médicos de guardia Pediátrica, como sucedió en este reciente caso. Sólo dos médicos de guardia deben atender a menores que ingresan con infecciones respiratorias (propias del invierno) o directamente accidentes domésticos o de tránsito. Y deben realizar esta tarea sin policías ni agentes públicos que los custodien.
Solamente existe en la guardia del Hospital local un empleado de seguridad que vela por la integridad de la institución pero no por la vida y la integridad física de los médicos que allí atienden.
El gobernador Daniel Scioli anunció que enviaría policías a los hospitales tras registrarse casos recurrentes en establecimientos públicos bonaerenses. Si bien el mandatario bonaerense autorizó que se les pague “horas adicionales” a los policías para que custodien hospitales, pocos efectivos acuden a los mismos debido a que saben que trata de zonas “conflictivas”.
Por su parte, y a raíz de estos sucesos, gremios de profesionales de la salud piden que el gobernador Scioli nombre a policías “efectivos”, fijos, que sean destinados a cumplir horario en las guardias permanentemente. Pero esto no fue escuchado por el gobernador y la situación continúa igual.
En tanto, el Ministerio de Salud provincial reconoce también estas circunstancias que se dan en las guardias médicas pero no actúa en consecuencia, aumentándoles el salario a los médicos y a los reemplazantes de las guardias. Tampoco promueve mecanismos para que profesionales cubran estas áreas.
Sin seguridad y sin incentivo económico y profesional; ya nadie quiere trabajar “desprotegido” en las guardias del Hospital Virgen del Carmen y en el resto de los 77 hospitales provinciales.
“La dirección del Hospital está enterada de esto, el intendente también y nadie hace absolutamente nada para gestionar más seguridad y mejores condiciones laborales. Nosotros estamos a merced de las propias personas que nos amenazan de muerte para que le salvemos la vida a su hijo”, comentaron a LA VOZ la mayoría de los médicos que ayer estaban en la guardia del hospital local.
Con un arma en la cintura
“Es común ver a gente que trae a su hijo a la guardia con un arma en la cintura. Y en esos casos no sabemos qué hacer, cómo va actuar. Nos amenazan de muerte y sabemos que está armado. No podemos trabajar así. De hecho los fines de semana los profesionales médicos de Zárate ya no quieren trabajar acá y se está contratando a médicos de otros lugares. No tenemos garantías y carecemos de condiciones laborales dignas, empezando por el salario. La situación no da para más”, fue el mensaje unívoco de todos los profesionales luego de las agresiones de ayer, un hecho más de una larga lista pero, evalúan, que definitivo.









