Se trata de una herramienta de participación ciudadana en el Concejo Deliberante a través de la cual los vecinos del distrito pueden expresar reclamos, inquietudes o fundamentar propuestas sobre temas de interés público. Sin embargo, sin saber los motivos, desde hace dos años un ciudadano de Zárate solicita hacer uso de la Banca Abierta sin tener aún respuesta de los legisladores municipales. No obstante, resulta llamativo que en ese tiempo, otros vecinos hayan tenido la posibilidad de hacerlo.
La semana pasada, en la última sesión pública ordinaria del Cuerpo Deliberativo, representantes de Cooperativa de Viviendas por Esfuerzo Propio y Ayuda Mutua (COVEPAM VIII) pudieron hacer uso de esta práctica que se supone democrática y que promueve el acercamiento entre Concejo Deliberante y comunidad.
Allí, en representación de 400 familias asociadas y que están pagando, algunas desde hace once años, su terreno y su vivienda del plan de viviendas, expusieron a los ediles su problemática y hasta obtuvieron el acompañamiento de los mismos a través de una resolución. Mientras esto sucedía, Juan Carlos García, vecino de la isla que desde hace tiempo reclama hacer uso de la Banca Abierta, desde la barra volvía a insistir con su pedido por medio de una pancarta.
No quedan claros los criterios de selección de los vecinos que pueden hacer uso o no de este instrumento de participación dentro del Concejo Deliberante. Los vecinos de la isla no son los únicos a los que se les ha venido “negando” -al no contestar las solicitudes-, la práctica de esta herramienta.
Mientras hay gente que tuvo fecha en forma inmediata, hay quienes aún esperan ser escuchados.








