De la misma manera que lo hicieron la semana pasada, familiares y amigos de los dos menores, de 14 y 10 años, que murieron ahogados en un predio perteneciente a una empresa de logística ubicada en el Parque Industrial, Elta Transportes, volvieron a marchar ayer en la mañana, acompañados por la agrupación zarateña que nuclea a familiares de victimas de la inseguridad.
Frente al Palacio Municipal se concentraron con el objetivo de hablar con el intendente Osvaldo Cáffaro. Reclaman justicia y que no se cierre la causa, consideran que hay responsables y piden que responsabilicen por lo sucedido hace poco más de un mes.
En ese marco, ponen su atención en quienes “por acción u omisión” están involucrados en la tragedia.
Con pancartas y fotografías de los menores y de otras personas que fallecieron en hechos trágicos, se reunieron en Plaza Mitre donde se habían convocado a las 11 horas.
Aunque hubo funcionarios del gabinete municipal dispuestos a recibirlos, finalmente hablaron solo con concejales de la oposición.
Allí volvieron a ratificar que el hecho “tiene responsables” y negaron que se tratar de un accidente a causa de una travesura de chicos. Cabe señalar que la principal hipótesis es que los menores, a causa de las altas temperaturas, ingresaron al predio de propiedad privada y alambrado, con la intensión de refrescarse en un espejo de agua formado por un movimiento de suelo en el lugar.
Apuntaron a las autoridades y resaltaron que no tuvieron ni apoyo ni solidaridad por lo sucedido con el agravante de que “la Justicia pretende cerrar la causa como accidente”.
Intereses y manipulación
El secretario de Gobierno, Ariel Ríos, y la secretaria de Desarrollo Humano y Promoción Social, Patricia Moyano, señalaron que hubo manipulación política en la marcha de ayer y en todo el caso de los menores ahogados en el Parque Industrial, por parte de sectores opositores. Sin embargo, desligaron de su denuncia a la familia de las víctimas.
Sostienen que los canales de diálogos con los padres de los chicos están abiertos y que el Municipio ha estado presente desde el primer momento, brindando contención a través de áreas como el Centro de Atención a las Víctimas.
Indicaron que, si bien parte del equipo municipal, estuvo dispuesto a recibir a los manifestantes, no se produjo un encuentro “porque siempre habían actores externos de por medio, los concejales como Roberto Huergo u Oscar da Costa o la gente de Zárate Inseguro; no queremos que se mezclen las cosas, son sectores que tienen otros canales para presentar sus inquietudes”.
Haciendo referencia al contexto electoral en el que se produjeron ambas marchas, Ríos expresó: “es lamentable el papel de algunos concejales y de algunos candidatos”. Además, agregó que “me parece muy bajo y despreciable la actitud que toman determinados sectores que buscan rédito desde el dolor”.
El secretario de Gobierno manifestó que el Ejecutivo municipal no se desentendió del tema y que estuvo en su principal función, “la contención y asistencia a la familia, eso es lo que se brindó desde el principio”.
“Uno esta para escuchar, acompañar y asistir, pero a los familiares, para ellos estamos a disposición y jamás se cerró la puerta”, agregó el funcionario, “pero acá se intentaron mezclar las cosas, hay sectores políticos que utilizan el tema como trampolín y esa es una actitud que deja mucho que desear, fuera de lo electoral, hablo desde lo humano, esas cosas no se hacen”.
En ese contexto y tras las criticas de los manifestantes que negaron que haya habido acompañamiento municipal, Ríos expresó que “estamos tranquilos, porque estuvieron las personas que tuvieron que estar en este tema, ahora la situación esta judicializada y si tenemos que aportar en algo, lo haremos”.
“El dialogo esta abierto”
“El canal quedó abierto para los padres cuando quieran, con el intendente ya tomamos nota de los teléfonos que nos brindó el jefe distrital de Policía y estaremos en contacto”, dijeron tanto el secretario de Gobierno como la secretaria de Desarrollo Humano.
“El objetivo de nuestra presencia en el Palacio Municipal era recibirlos”, señaló Patricia Moyano, “estábamos para atender a los padres pero no se dio porque, evidentemente, esto esta viciado de otros intereses de los que, seguramente, la familia no es responsable o no está enterada”.
Asimismo, señaló que “con la responsabilidad que nos toca, sin politizar y sin que nos mueva ningún otro interés que no sea contener a los vecinos que sufren una perdida irreparable, vamos a estar acá”.
Fuerte custodia policial
En la mañana y mediodía de ayer, el edificio municipal estaba literalmente “amurallado”. Tras las rejas cerradas, una fuerte custodia policial preservaba el edificio de un número no muy grande de personas que pacíficamente se habían acercado al lugar para reclamar justicia por la muerte de dos menores en un desgraciado episodio.
Para quien observaba la escena, existía una enorme desproporción de fuerzas, entre los policías fuertemente equipados con escudos antimotines y la gente, en su mayoría jóvenes y mujeres. La calle Rivadavia se había cortado al tránsito, un micro de la Policía con varios efectivos estaban apostados en la cochera del Municipio, por donde debía ingresar la gente a través de una puerta apenas entornada. Ya adentro, en el hall cinco policías pertrechados, sentados en las sillas donde se sienta el público, custodiaban un espacio que estaba cerrado al ingreso de público y personal por rejas y la doble puerta de madera. ¿No era exagerado el despliegue policial cuando la inseguridad está en otras partes de la ciudad?.










