José Arce (64), acusado del crimen de su esposa Rosana galliano, cometido en 2008 en una casa del barrio El Remanso de Exaltación de la Cruz, pidió el miércoles ante el Tribunal Oral Criminal 1 de Campana donde se está llevando adelante el Juicio, que investigue quién cometió el asesinato al decir sus últimas palabras antes del veredicto que se conocerá el próximo lunes. Su madre, Elsa Aguilar (83), acusada de ser coautora del mismo crimen, se pronunció en igual sentido. Dijo que es “inocente” y que espera que siga la investigación.
El fiscal José Luis Castaño pidió en su alegato, que se condene a prisión perpetua al viudo José Arce y a su madre por el crimen de Rosana Galliano , cometido en 2008 en una casa del barrio “El Remanso”, de Exaltación de la Cruz.
Al realizar su alegato Castaño acusó a Arce y a Elsa Aguilar de ser coautores del delito de “homicidio triplemente calificado por haber sido cometido por tres o más personas, alevosía y por el vínculo”.
Castaño sostuvo que a lo largo del juicio “ha quedado acreditada la responsabilidad” de madre e hijo y en el caso de Arce recordó que el 16 de enero de 2008 fue dilatando durante todo el día la entrega de sus hijos a Rosana: “Fue dejándola adentro de la casa con el propósito de que a la noche la mataran”, remarcó.
El crimen
Rosana Galliano fue asesinada el 16 de enero de 2008 en su casaquinta del barrio El Remanso, en Exaltación de la Cruz. Galliano se había casado con Arce en 2001 pero al momento del crimen ya no vivían juntos, porque habían iniciado los trámites de divorcio. Esa noche, cerca de las 22, Arce llamó al celular de Galliano. Como dentro de la casa no tenía señal, la joven, que tenía 29 años, salió a la puerta. Allí le dispararon seis veces con un arma calibre 11.25. Cuatro balazos dieron en su cuerpo, tres de ellos en la espalda.
La investigación giró en torno a un posible crimen por encargo de Arce, presuntamente financiado por su madre. Según esta hipótesis, los hermanos Leguizamón serían los autores materiales del homicidio, pero fueron absueltos. Ahora resta saber qué pasara con Arce y su madre.









