A raíz del trágico choque ocurrido esta semana en el centro de la ciudad, en el que fallecieran dos personas, las autoridades municipales hicieron un llamado a la reflexión y concientización por parte de la ciudadanía respecto al acatamiento de las normas de tránsito.
“Estos hechos hacen un llamamiento importante a la reflexión colectiva”, expresó el director de Transporte municipal, Claudio Borrelli. “Estamos muy apenados por estas dos muertes”, agregó, “por eso tenemos la necesidad de convocar a todos a respetar las normas de tránsito porque es el respeto a la vida; es necesario que todos las respetemos, los peatones, ciclistas, motociclistas y automovilistas”.
La convocatoria de las autoridades comunales surge a raíz de los primeros testimonios del accidente producido el martes pasado, entre un remis y otro automóvil que, según aseguran, circulaba a alta velocidad y cuyos tripulantes resultaron ilesos –el conductor continúa detenido-.
“Las calles de la ciudad no son una pista de carrera”, expuso Borrelli subrayando que la máxima para las calles en el ejido urbano es de 40 y en avenidas es de 60 kilómetros por hora.
“El Estado puede hacer inversiones millonarias en semáforos, lomos de burro, campañas pero si cada uno de los que se sube a un coche no toma dimensión del riesgo que implica infringir la ley, esas inversiones no sirven de nada”, sostuvo el funcionario.
En el mismo contexto el director de Tránsito comunal, Néstor Gerlo, informó que Zárate es una de las ciudades bonaerenses con más vehículos por habitantes y que el parque automotor en el distrito se quintuplicó en los últimos años.
“El problema del tránsito no es exclusivo de Estado”, aseveró, “es algo que nos involucra a todos, por eso apelamos a la concientización”.
Gerlo explicó que “si se puede evitar no es un accidente y la mayoría de los siniestros se producen por fallas humanas”.
Al igual que Borreli, el director de Tránsito sostuvo que “si se respetan las normas, la mayoría de los siniestros son evitables” y apeló a la naturalización del acatamiento a las normas.
“Ojalá todo el mundo tomara conciencia de manera natural”, manifestó, “ pero la experiencia indica que tenemos que aplicar sanciones o realizar exhaustivos controles para que se modifiquen conductas”.









