Vecinos se autoconvocaron y movilizaron ayer en la tarde por la muerte de Carlos Correa y Paula Díaz Mazzola, el conductor y la pasajera del remis que la semana pasada fuera colisionado por un Volkswagen Bora en Félix Pagola y Estrada.
Allegados a ambas víctimas fatales se reunieron alrededor de las 14 horas en la esquina de Larrea y Justa Lima, donde se encuentra la agencia de remises para la que trabajaba Correa. Desde allí marcharon en silencio por Larrea hasta la casa de Sebastián Giles, el joven conductor del Bora que habría impactado al remis a alta velocidad y quien hoy se encuentra detenido en la Unidad Penitenciaria de Campana imputado por “Doble Homicidio Culposo”.
El martes 29 de octubre, Correa y Díaz Mazzola perdieron la vida después de ser trasladados de urgencia al hospital zonal. Sufrieron heridas de gravedad producto del impacto entre el Renault 19 en el que viajaban y el que conducía Giles.
Cabe mencionar que, como consecuencia del fuerte impacto, el remis que acababa de recoger a Díaz Mazzola, dio un tropo y su tanque de GNC terminó a más de cien metros. Testigos, entre ellos un automovilista que fue pasado por el Bora, aseguraron que el joven conducía a alta velocidad.
Una vez frente al domicilio de Giles, los manifestantes se detuvieron y comenzaron a aplaudir y a hacer sonar sus bocinas.
“Siento mucho dolor y bronca porque eran dos personas buenas, trabajadoras”, dijo una de las manifestantes, Nancy Zapata, prima de Correa. “Perdieron la vida en manos de un asesino”, agregó compungida.
Con carteles en alto remarcaron el reclamo de justicia, asegurando que de ser necesario realizarán la misma manifestación todas las semanas a fin de evitar que el conductor quede en libertad.










