Se realizó con éxito, según informaron las autoridades organizadoras, el 34° Ejercicio de Aplicación del Plan de Emergencia con alcance externo de la Central Nuclear Atucha I y el primero de Atucha II en la localidad de Lima, previo al inicio de la operación de la planta (que se había programado para mediados de este año).
Alrededor de las 12.30 horas se dio por finalizado el simulacro que tuvo como epicentro a la localidad de Lima y a Zárate como anexo donde se montó el COEM (Centro Operativo de Emergencias Municipal). Se planteó un escenario hipotético de emergencia nuclear con emanación de radiación que involucró a ambas centrales ubicadas en el distrito.
Bajo la coordinación y organización de la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) y Defensa Civil, de acuerdo a lo estipulado por la licencia de operación de la planta, el ejercicio involucró a la población de Lima y zonas aledañas a las plantas en un radio de 10 kilómetros a la redonda.
El objetivo del simulacro, que se realiza cada dos años, es entrenar al personal de las centrales y a la comunidad, así como también evaluar la organización general prevista para actuar ante una contingencia de características nucleares.
Las fuerzas de seguridad como Gendarmería, Prefectura y Policía y NASA (Nucleoléctrica Argentina S.A.) también intervinieron activamente.
Alrededor de las 8 horas se dio por iniciado el ejercicio en base a las etapas que marca el Protocolo de Contingencia.
EJERCICIO DE SIMULACIÓN
Primero, ante la hipotética emisión anormal pero controlable en el reactor comenzó el “Alerta Verde”. En este contexto, la población limeña fue alertada a través de las emisoras de radio con un comunicado oficial y se puso bajo control un radio geográfico de 3 kilómetros a la redonda, lo que incluyó a la Escuela Nº 31 y la Escuela Especial 503. En este caso, los supuestos evacuados fueron trasladados a los centros destinados a esta función.
En segundo lugar, ante la hipotética liberación de material radiactivo hacia el exterior, se declaró el “Alerta Roja”. Según la dirección del viento (“Ojo de la Cerradura”), el efecto más nocivo se extiende hasta a 10 kilómetros a la redonda de las centrales, por eso es una zona sobre la que también se actúa.
Todos los dispositivos que serían necesarios ante una situación real fueron desplegados en este operativo de simulación. Inclusive el control de accesos a la zona afectada, la puesta a cubierto de la población dentro de sus hogares, la distribución de pastillas de yodo estable y la puesta en funcionamiento de un estricto sistema de comunicación. Con ello se busca proteger entre un 90 y 95 por ciento de la población expuesta.
La importancia de las comunicaciones en este tipo de emergencias es destacada, por lo que con cada ejercicio se actualizan recursos como sistemas especiales de conexión satelital y radio, ya que las comunicaciones telefónicas e internet suelen colapsar en contingencias de estas características. Mientras tanto, en Zárate se montó el COEM (Centro Operativo de Emergencias Municipal) en el salón de actos del Palacio Comunal y en el hall frente al HCD hubo un centro de información al público.










